La Coctelera

HJFMS EN RED "PUERTO CABELLO"

Un medio para expresar en salud, actualidad y sus opiniones personales.

Categoría: Reflexiones

10 Noviembre 2009

Un amigo repetía lo que decía Thoreau: "Vivo como vive mucha gente en una tranquila desesperación".

Si a quienes viven de esta manera sumamos quienes viven aburridos, deprimidos o insatisfechos, comprenderemos por qué sólo una de cada cincuenta personas se considera feliz o satisfecho.

No siempre nos preguntamos dónde fueron a parar los sueños y esperanzas que espontáneamente le dieron vida a nuestra adolescencia.

Habitualmente, de pronto, nos sentimos confundidos, perdidos, atrapados en una especie de laberinto que nosotros mismos hemos construido, pero que no tuvimos conciencia de la forma en que lo hemos hecho.

Habitualmente nos hemos olvidado de vivir, y hemos mal empleado la vida persiguiendo sueños ajenos, ambicionando lo que no tenemos, de espalda a lo que realmente somos y haciendo esfuerzos en aras de lo que se ha dado en llamar el lujo final que no es otra cosa que: "lograr que los otros nos envidien".

Pocos son capaces de aceptar que nadie más que ellos mismos son los responsables de una vida gris, de transitar un camino que pareciera ir más hacia atrás que hacia adelante.

Amarrados a los bienes que han ido adquiriendo a cambio de esfuerzo y de la propia vida, han perdido la actitud de aventurarse a la emoción de lo nuevo y lo desconocido: viven simplemente para cuidar cosas y en el mejor de los casos para hacerlas crecer.

Pero de una u otra manera no viven para vivir, ni son ellos lo más importante en sus vidas.

Se equivocan quienes piensan que nadie elige ser infeliz, que la infelicidad es el producto de las circunstancias. Quienes así piensan ya se han condenado a la infelicidad.

A manera de ejemplo, cuando hemos llegado a una edad respetable que sería lo que condiciona nuestra felicidad o infelicidad, recibir cada nuevo día con una actitud de resignación y hasta de amargura porque hemos dejado de ser jóvenes, o darle gracias a Dios por cada nuevo día que nos ha permitido vivir.

Quién es más feliz, ¿el que está satisfecho con lo que tiene o el que vive añorando lo que le falta?, ¿el que ve su botella medio llena o el que la ve medio vacía?.

Hoy voy a mejorar mi calidad de vida, en lugar de resignarme a la mediocridad. Este viernes 13 estaré en Kristalys Spa dictando la charla El Arte de la Felicidad. Hora: 7 p.m.

(*) Escritor, conferencista, autor del libro Retomando Nuestra Esencia.

Revista  del Domingo/ppmt2009.-

29 Septiembre 2009

¿Por qué nos es tan difícil comunicarnos, y en especial con la pareja? A menudo me encuentro con parejas que dicen tener una buena comunicación, y es que ellos creen que comunicación es sólo hablar mucho de lo que les sucede a lo largo del día.

Esta es la forma más simple de comunicarse ya que hay un emisor, un mensaje, y un receptor. Pero la comunicación en las parejas es mucho más que eso, tendría que ser más profunda, implicar descubrirse en el otro y descubrir al otro en lo más íntimo de nuestro ser.

En efecto, parece complicado, y así es, pero también es imprescindible para la salud de la pareja. A veces nos parece que hablamos en chino. Cada quien habla "idiomas" diferentes, y esto nada tiene que ver con el lenguaje verbal sino con toda una estructura psíquica con la que percibimos, procesamos y evaluamos al mundo.

Es decir, la información que nos llega la pasamos por unos filtros muy personales originados en las vivencias, educación, circunstancias, creencias, etc.

La falta de lenguaje verbal, no es impedimento para una comunicación profunda; probablemente hayas escuchado que dicen "que un gesto vale más que mil palabras", y es que cuando se envía un mensaje por medio del lenguaje corporal lo hacemos con todo nuestro ser.

También hay parejas que se quejan de la falta de comunicación y no es que necesiten hablar más sino que lo que necesitan es más intimidad, y no en el plano sexual, sino en el de "lo que necesito de ti y tú de mí, y de lo que yo significo para ti y tú para mí".

La única manera en que nutrimos cualquier relación es a través de la comunicación. No podemos amar lo que no conocemos. La comunicación en la pareja abarca varios aspectos, a través de los cuales podemos lograr ese acercamiento.

 

Para aceptar a alguien es necesario conocerlo y, por lo tanto, es indispensable la comunicación en la pareja, que para que sea buena requiere que ambas partes estén dispuestas a ser abiertas, comprenderse y sobretodo entender que el amor tiene muchas maneras de expresarse.

Cada persona tiene una preferencia individual para uno de estos lenguajes del amor. Cuando has identificado cuál lenguaje del amor te corresponde mejor a ti, entonces es mucho mas fácil para los dos de expresar su amor en la manera que más entiende tu pareja.

Este viernes 2 estaré en Kristalys Spa (Tlf. 04128844815) dictando la Charla Los 5 Lenguajes del Amor. Hora: 7 pm.

(*) Escritor, conferencista, autor del libro Retomando Nuestra Esencia.

Fernando Latouche (*)
E-mail: ferlatouche@hotmail.com

ppmt2009.-

12 Julio 2009

Uno de los grupos profesionales más afectados por el estrés en su trabajo es el del área de enfermería, porque al estar en constante relación con los pacientes viven las cargas producto de la confrontación repetida con el sufrimiento humano y la muerte.

Se estima que el 15% de las enfermeras en Carabobo tiene cáncer. “Lo que más llama la atención es que ninguno de los factores que afecta su trabajo se asocia al estrés”, destaca Olga de Hernández, enfermera y docente de la escuela de enfermería de la Universidad de Carabobo.

Tampoco se toma en cuenta el género, a pesar de que el 95% del personal de enfermería es mujer. Además los espacios de trabajo no están adecuadamente diseñados y eso puede llevar a que se produzcan movimientos repetitivos que desencadenan lesiones músculo-esqueléticas.

Pero esto no es todo. El Consejo Internacional de Enfermería, organismo que rige la profesión en materia de investigación, establece que la relación de trabajo debe ser una enfermera por cada seis pacientes y en el caso de las Unidades de Cuidados Intensivos de 1 a 1.

En Carabobo esta normativa no se cumple a cabalidad porque en el sector público las enfermeras trabajan una por cada 17 ó 20 pacientes, ocasionándoles un fuerte desgaste que no se ve al momento, pero comienza con alteraciones del sistema digestivo (gastritis, cólicos), cardiovascular (hipertensión a partir de los 30 años, arritmias e infartos), lesiones de la piel como herpes y alergias, problemas del sistema inmune que potencian las infecciones de garganta o sinusitis. “La enfermera es víctima de factores que la atacan directamente mientras maneja la salud de otra persona”. Como deben trabajar muchas veces en horario nocturno, también se ve afectada su concentración, que suma puntos a la carga mental que ya tienen.

Logre el equilibrio

Para que se mejoren las condiciones del personal de enfermería es necesario estudiar la forma

cómo desarrolla su trabajo, los elementos causantes del estrés, pero también cada profesional de esta área debe considerar un estilo de vida sano y cumplir con estas indicaciones:

Dormir lo suficiente

Guardar una dieta equilibrada

Hacer ejercicio regularmente

Disminuir el consumo de alcohol y tabaco

Pensar de manera positiva, establecer prioridades,

fijar límites y desarrollar el sentido del humor

Aprender técnicas de relajación eficaces

Reconocer las señales de estrés mediante los pensamientos, sensaciones y actitudes que muestra cuando está bajo ese estado

Compartir las preocupaciones con miembros de la familia, compañeros de trabajo y amigos

Los centros de salud también deben incluir exámenes de vigilancia sanitaria y cuestionarios psicosociales que puedan detectar posibles patologías. También es necesario que fomenten la participación de los trabajadores en la toma de decisiones y su promoción interna, así como el establecimiento de una cultura de “cuidado al cuidador”.

Carymer Quintero Campos/ppmt2009.-

4 Junio 2009

Autoestima la podemos definir como la valoración que me hago yo mismo, vale decir, cuánto creo yo que valgo.

Las personas tenemos una tendencia a "ser" con las otras personas: nos medimos de acuerdo a lo que digan los demás y nos modificamos (aspecto exterior, o interior) de acuerdo a los otros, al juicio del otro. Parece algo tan fácil decir "me quiero y me acepto como soy", pero pienso realmente que desde que somos niños nos programan para lo contrario, para no aceptarnos como somos, y cuando estamos en pareja, muchas veces el otro actúa como espejo nuestro y lo que nos molesta del otro, en muchos casos es porque eso que vemos feo en el otro es porque nosotros padecemos de esa característica que no nos gusta. Para estar bien con los demás es necesario estar bien con uno mismo.

Tendemos a etiquetarnos (yo soy de esta forma, siempre he sido así, nunca voy a cambiar), pero no hacemos nada para remediarlo, ni siquiera muchas veces lo intentamos. Ahí entra la postergación, siempre hay cosas más importantes que hacer que mirarse hacia adentro (el trabajo, el estudio, los hijos, las preocupaciones monetarias) y luego nos preocupamos pensando que todo cambiará por arte de magia.

Ya lo dijo Platón, que "la conquista de sí mismo es la mayor de las victorias". Qué palabras tan sabias! El ser humano tiene una tendencia a dominar el mundo exterior, ¿pero qué hay de su mundo interior? Siempre está luchando con su mundo interior y generalmente pierde. Tiene tanto miedo a enfrentarse consigo mismo, que para enfrentar esos miedos se aferra inútilmente a cosas exteriores o relaciones destructivas.

Pese a lo que pueda pensarse, el grado de autoestima no es algo innato en el ser humano. Está comprobado que muchos de los problemas de la edad adulta pueden tener su raíz en las carencias afectivas vividas en la infancia; sin embargo, cualquier persona puede mejorar su relación consigo misma a través de la actitud mental positiva que se opone al pensamiento negativo.

Tú eres el responsable de tus propios sentimientos.

Si tú crees que algunas personas te hacen sentir mal, tienes que saber que esto no puede ser cierto, es imposible, ellos no controlan tus pensamientos. Tú eres quien permite que te afecten.

Para amar a los demás hay que empezar por casa, y la casa es uno mismo: aceptar su cuerpo, su mente, y su espíritu. Para amar a los demás es condición sinequanon estar bien con uno mismo.

Este viernes 5 estaré en Kristalys Spa (Tlf. 04128844815) dictando la charla La Autoestima. Hora: 7 p.m.

(*) Escritor, conferencista, autor del libro Retomando Nuestra Esencia.

Fernando Latouche

E-mail: ferlatouche@hotmail.com

ppmt2009.-

30 Marzo 2009

La medicina ayurvédica tibetana plantea que una enfermedad es sencillamente un desorden que hay en nuestro cuerpo.

La materia, la sustancia, sea la que fuere, burda o sutil, si está a tono con las armonías universales tendrá que vibrar en orden.

Es deber del médico no quedarse en el diagnóstico y tratamiento de una patología física, tiene que ir mucho más allá, para descubrir los aspectos emocionales, mentales o espirituales, que produjeron ese desequilibrio que originó la enfermedad.

Porque el milagro de la curación milagrosa sólo consiste en una pequeña parte en la influencia exterior de un ÆcuranderoØ, ejercida mediante palabras, actos o medicinas de la clase que sean. Lo verdaderamente decisivo es el poder del espíritu del paciente sobre su cuerpo.

Los psicólogos y médicos deberían sentirse interesados en investigar la curación maravillosa como fenómeno de autoinfluencia.

Poco a poco la ciencia comprueba cada vez más que la mente, efectivamente, puede recuperar el equilibrio celular y sanar el cuerpo. Pero no se necesita ser científico ni un especialista en alta tecnología para comenzar a comprobar este poder extraordinario de la mente. Podemos comprobar de una forma muy sencilla esto que, a decir verdad, es una facultad evidente.

Si fueras un poco observador podrías darte cuenta de cómo alguien que está enfermo puede recuperarse más rápido si posee un pensamiento positivo, y cómo alguien que posee un pensamiento negativo tarda mucho más tiempo en recuperarse, incrementando, de hecho, su debilidad o afección.

En realidad, tú puedes comprobarlo por ti mismo si comienzas a enfocar un pensamiento positivo sobre alguna área de tu cuerpo que te moleste. Ni la ciencia podrá convencerte del poder sanador que posees si tú no comienzas a experimentarlo y lo pones en práctica por ti mismo.

Este espacio es breve para comenzar una descripción más detallada acerca del cómo puedes comenzar a desarrollar este poder curativo de la mente. Por lo pronto, si esto te interesa, puedes comenzar por saber que un pensamiento negativo es aquel que genera duda, temor, culpa, remordimiento, etcétera, mientras que uno positivo es aquel que genera lo contrario, un sentimiento de confianza, de bienestar, de entendimiento, de curiosidad, etcétera. Puedes comenzar con la tarea de enfocar un pensamiento positivo en cualquier área de tu cuerpo que desees sanar, enviar gratitud, amor, aprecio, etcétera, insistir en esto hasta que empieces a ver cómo se recupera el cuerpo sorprendentemente.

La mente tiene un tremendo poder que, según el uso que se le da, nos enferma o nos cura, y ese poder actúa cuando lo colocamos en nosotros mismos, en Dios, en un modelo ideal, en un sanador o en una medicina.

Este viernes 3 estaré en la Librería Alpha y Luz (Tlf. 7110680) dictando la charla Más allá de la Medicina. Hora: 7 pm. Los espero.

(*) Escritor, conferencista, autor del libro Retomando Nuestra Esencia.

Fernando Latouche
E-mail: ferlatouche@hotmail.com

NT/Revista del Domingo/ppmt2009.-

2 Febrero 2009

La soberbia consiste en concederse más meritos de los que uno tiene. Es la trampa del amor propio: estimarse muy por encima de lo que uno vale. Es falta de humildad y, por tanto, de lucidez. La soberbia es la pasión desenfrenada sobre sí mismo. Apetito desordenado de la propia persona que descansa sobre la hipertrofia de la propia excelencia. Sus notas más características son prepotencia, presunción, jactancia, vanagloria, estar por encima de todos lo que le rodean.

La soberbia es intelectual y emerge en alguien que realmente tiene una cierta superioridad en algún plano destacado de la vida. Se trata de un ser humano que ha destacado en alguna faceta y sobre una cierta base, el balance propio saca las cosas de quicio y pide y exige un reconocimiento público de sus logros. Para un psiquiatra, estamos ante lo que se llama una deformación de la percepción de la realidad de uno mismo por exceso. Ante la soberbia dejamos de ver nuestros propios defectos, quedando éstos diluidos en nuestra imagen de personas superiores que no son capaces de ver nada a su altura, todo les queda pequeño. En la soberbia uno tiene una enfermedad en el modo de estimarse a sí mismo, en una pasión que tiene sus raíces en los sótanos de la personalidad en donde brota el error por exceso de autonivel.

No podemos olvidar que para estar bien con alguien, para establecer una relación de convivencia estable y que funcione hace falta estar primero bien con uno mismo.

Lo contrario de la soberbia es la humildad. Todo el edificio de la persona equilibrada se basa en una mezcla de humildad y autoestima. Una persona que reconoce sus defectos, lucha por combatirlos y, a la vez, tiene confianza y seguridad en sus posibilidades. Entre la soberbia, el orgullo y la vanidad hay grados, matices, vertientes y cruzamientos recíprocos. Por esos linderos se suele acabar en el narcisismo, patrón de conducta presidido por el complejo de superioridad, la necesidad enfermiza de reconocimiento de sus valías por parte de la gente del entorno y la permanente autocontemplación gustosa. Sólo el amor puede cambiar el corazón de una persona. Cuando hay madurez, uno sabe relativizar la propia importancia, ni se hunde en los defectos ni se exalta en los logros. Y a la vez, sabe detenerse en todo lo positivo que observa en los que le rodean. Saber ser humilde es saber amar lo sencillo, así se tarde tiempo en llegar a ese grado de conciencia. El secreto de la sabiduría, del poder y del conocimiento es la humildad.

Este viernes 6 estaré en la Librería Alpha y Luz (Tlf. 711.06.80) dictando la charla Inteligencia Espiritual. Hora: 7:00 p.m. Los espero.

(*) Escritor, conferencista, autor del libro Retomando Nuestra Esencia.

Fernando Latouche (*)
E-mail: ferlatouche@hotmail.com

ppmt2009.-

21 Diciembre 2008

Muchos necesitan reparar su Navidad. Necesitan meterla a un taller, quizá a una carpintería, a una lavandería, o a un proceso de re-ingeniería. Es que la Navidad en la sociedad en general está destartalada.

Algunos dirán: "Pero en nuestra casa hacemos gran fiesta. Además, lo que se mira en los supermercados, en los centros comerciales, en los restaurantes, y muchos otros lugares, indica lo contrario". Lo cierto es que aunque tú compres un regalito para darlo con todo amor a alguien a quien aprecias, no necesariamente quiere decir que todos están verdaderamente celebrando. Hasta los que no son cristianos intercambian regalos. Muchos participan en convivencias y hasta en grandes fiestas. Contrariamente, algunos no celebran para nada porque, dicen, es una época triste. Piensan así por alguna nostalgia, resultado de alguna experiencia personal en el pasado.

Mientras tanto, otros no celebran la Navidad porque no están de acuerdo en la manera como popularmente se celebra. Argumentan que la Navidad se ha comercializado y ha perdido su verdadero espíritu.

A través de la historia, la Navidad ha inspirado sentimientos de pureza, amor, compasión, bondad, en miles y miles de personas. Es una de las mejores y mayores oportunidades que tenemos para expresar nuestro amor por Dios y, por ende, nuestro amor a los seres humanos.

Bendita Navidad si ha de servir para que las conciencias reflexionen y decreten un armisticio respecto al odio. Sagrada Navidad para los que sienten que más allá de las rivalidades terrenales hay un Dios que ama a sus criaturas hasta el punto de otorgarles libertad absoluta. Venerable Navidad por cuanto representa el nacimiento de Jesús, que ha sido el consuelo durante dos milenios frente a todas las tiranías.

Ojalá que el espíritu que cubre el ambiente en estas fechas e inunda los corazones de todas las personas de bien, creyentes y no creyentes, perdure todo el año y sirva de reflexión sobre el verdadero significado de nuestra existencia, la convivencia en sociedad y el sacrificio altruista por construir un lugar y una sociedad mejor donde vivir todos los hombres creados iguales ante los ojos del Señor.

Mi Navidad fue reparada cuando descubrí que hay razones lógicas, mentales y espirituales para celebrarla.

Y tu Navidad, ¿necesita reparación?

Te invito a que no fomentes guerra en tu vida, olvídate de los rencores, chismes, envidias. Si das un abrazo deseando feliz Navidad, hazlo de corazón y con amor. Te invito a que si eres de los afortunados que están con su familia, hagas un momento de oración por la gente que no es tan privilegiada como tú.

(*) Escritor, conferencista, autor del libro Retomando Nuestra Esencia.

Fernando Latouche (*)
E-mail: ferlatouche@hotmail.com

Revista del Domingo/ppmt2008.-

Sobre HJFMS EN RED "PUERTO CABELLO"

Este espacio fue creado con la finalidad de informar y dar a conocer a la comunidad de Puerto Cabello Inquietudes,Opiniones, Noticias, Salud, Ciencia, Tecnologia, Artes, Eventos, Investigaciones, Sociales, Cultura y Servicio Publico a los trabajadores de este centro Asistencial, y Pacientes.