VENEZUELA PUEDE sentirse orgullosa por sus seis coronas del Miss Universo o por las bellezas de sus paisajes pero otros títulos no son tan honoríficos. Hoy, Venezuela ocupa el puesto seis entre los países con mayor obesidad en el mundo entre los mayores de 15 años de edad, según un estudio revelado por la Organización Mundial de la Salud. Están claras las razones: la mala educación nutricional y el sedentarismo.
Las cifras oficiales de obesidad en el país nunca llegan a ser oficiales, porque Venezuela no aporta datos para las mediciones internacionales. Aún así se estima que el 62,5% de los venezolanos sufre algún tipo de sobrepeso, lo que colocaría al país en la casilla 24 del mundo. EL CLUB DE LA PANDEMIA Tal como lo señala la nutricionista Lesbia González Gutiérrez, ex presidenta del Colegio de Nutricionistas y Dietistas de Venezuela, la obesidad -caracterizada por un índice de masa corporal o IMC mayor o igual a 30- es considerada una enfermedad crónica en aumento, planteándose un serio riesgo para el desarrollo de diabetes, hipertensión arterial, cardiopatías, enfermedades psicosociales, de la vesícula biliar y cáncer. Pero la obesidad es una enfermedad con origen multifactorial: genético, ambiental y psicológico.
En las últimas décadas, Latinoamérica una “transición nutricional", dieta latinoamericana agregado características estadounidense (alta saturadas y carbohidratos) un incremento de kilos. - El sobrepeso y la obesidad son el quinto factor principal de riesgo de defunción mundo pues cada año fallecen por lo menos 2,8 millones de personas adultas. El 44% de casos diabetes, el 23% de cardiopatías y entre el 7% el 41% de algunos cánceres son atribuibles al sobrepeso y la obesidad y ya para el año 2008, millones de adultos de años tenían sobrepeso. -Todo este entramado de exceso resulta de una combinación de raciones de alimentos cada vez más grandes pero de menor calidad nutricional y el sedentarismo. No sólo en nuestro país sino en toda América Latina, hay una falla grave de educación nutricional.
Somos los reyes de los antojos diarios de dulcitos, nuestro alimento rápido favorito. La especialista coincide en los factores que impulsan a los venezolanos a una alimentación excesiva: “Muchas personas recurren a la comida por alguna carencia emocional pero luego de 34 años de experiencia profesional estoy convencida de hábito positivo de hacer cinco o hasta seis comidas al día. La mayoría de las personas llegan a la hora del almuerzo o la cena desesperados del hambre, con los niveles de insulina altísimos por falta de glucosa en la sangre y lo primero que buscan es el alimento que genere saciedad, por lo general, un carbohidrato que ya está listo”.
También está presente el modelo cultural de celebrar o lamentar cualquier acontecimiento, comiendo. El factor económico también influye. "Es más barato cenar con pasta o arroz que con una porción de proteínas como carne o pollo. El clima de inseguridad, las personas prefieren quedarse en su casa viendo televisión que salir a la calle a caminar, montar bicicleta o hacer deportes. -La clave para tener un peso ideal es gastar de manera proporcional las calorías que consumimos, lográndose con una dieta balanceada rica en frutas, proteinas magras, fibras y cereales, sua,da a la actividad física de bajo impacto por lo menos de 20 a 30 minutos diarios. Sacrifiquemos un placer a corto plazo (comer mal) por otro a largo plazo (un cuerpo armónico).
¿La cirugía es para mí?
Los cirujanos nos inclinamos por dos muy exitosas: By Pass y Manga Gástrica.
En el by pass gástrico, el estómago se reduce de tamaño. Esta nueva bolsa gástrica se reconecta a un segmento pequeño del intestino delgado. Se pierde de 70 a 100% del exceso de peso de manera rápida y se curan las enfermedades coexistentes ya que es una cirugía metabólica. También disminuye la absorción de algunos minerales por lo que se requiere del consumo de suplementos vitamínicos (vitamina B12, ácido fólico, hierro y calcio) de por vida, para evitar trastornos nutricionales, anemia, osteoporosis y asegurar el éxito de la pérdida de peso.
Normalmente se realiza sólo después de múltiples fracasos de otros métodos, bajo estricto seguimiento médico. Está indicado en obesos con un índice de masa corporal mayor de 35 o un sobrepeso de 30 kg - 40 kg, comedores de dulces o que no quieren someterse a restricciones alimentarias. La manga gástrica, otro método de mucho éxito, consiste en seccionar aproximadamente 60 a 70% del estómago, disminuyendo considerablemente su capacidad. Al recortar dos tercios del estómago, el paciente tendrá la misma sensación de saciedad, con poco alimento.
La manga gástrica no solamente funciona por el simple mecanismo restrictivo, al igual que en el by pass gástrico, la hormona reguladora del apetito, la Ghrelina, se disminuye notoriamente provocando que el paciente no tenga tantas ganas de estar comiendo. Este procedimiento se puede realizar en pacientes con IMC elevados (mayor de 35) como en pacientes con IMC menores, entre 30 y 35. No requiere desconectar y conectar los intestinos. Se puede comer normalmente todo tipo de alimentos pero en cantidades pequeñas y al no existir uniones intestinales, se evitan las obstrucciones, la anemia, la osteoporosis, la carencia de proteínas y las deficiencias de la vitaminas son nulas. “Ambas cirugías son igualmente exitosas, será el médico quien evaluando exhaustivamente al paciente decidirá el procedimiento ideal y sostenible en el tiempo”.
Las emociones también sufren
La obesidad debe ser vista como una adicción a juicio del psicólogo Alberto Barradas, presidente de la Unidad de Ayuda Psicológica a la Persona con Obesidad, en Valencia. “Una vez que la persona adquiere sobrepeso se vuelve un adicto pues su felicidad depende del consumo, porque parece que el cuerpo lo pide. Su cerebro hace trampas, sólo piensa en comida, incluso cuando hace dieta está pendiente de lo que se come y de lo que no”. Pero ¿Cuáles son las características emocionales de un obeso? “Un obeso casi nunca se pesa y nunca habla de sí mismo" explica Barradas.
"Es inseguro como consecuencia del sobrepeso, por lo cual tiende a ser irritable e irónico cuando se le menciona el tema. El obeso hace uso de la repetición, las mismas dietas pero sin que exista un verdadero cambio emocional que le permita saber por qué y para qué come. ¿Como para no pensar en la soledad o en la falta de pareja que me impide ser feliz? ¿ Nadie se puede fi jar en mí viéndome como me veo? ¿Me estoy castigando por algo? Generalmente, el obeso recurre a la comida como alivio a sus emociones lo que siempre es un fracaso. Aunque evitemos la rabia, la tristeza o el miedo del momento, después del atracón se siente una culpa infi nita que atormenta.
Es tan evidente la obsesión que muchos obesos se someten a cirugías bariátricas pero aún así, vuelven a engordar. El paciente debe hacerse un chequeo médico, iniciar un plan alimenticio supervisado, en algunos casos se evaluará la posibilidad de un cirugía de obesidad bariátrica, pero sobre todo, debe pasar por un enfrentamiento crudo y sincero con sus emociones más profundas. Por esas razones en UAPPO hemos creado ese grupo de apoyo para que entre obesos, ex obesos y especialistas en nutrición, psicología y cirugía bariátrica sepamos cuál es el plan honesto para encaminarnos hacia la salud física y mental".
Marielis Arteaga/Suplemento Medico

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