La directora del Banco Municipal de Sangre, Nelly Martínez, explicó que la donación además de ser voluntaria debe ser altruista, porque es fundamental que responda únicamente a un gesto solidario y no a interés económico, que además es un acto ilegal. Al respecto, señaló que la Ley de Transfusión y Bancos de Sangre penaliza que una persona -necesitada o no- cobre o perciba dinero por sangre

Mariana Serrano

El 14 de junio de cada año se celebra el Día Mundial del Donante de Sangre y es en esa fecha cuando despiertan las campañas de concienciación para la donación voluntaria, acción que debería ser común y constante en el gesto de solidaridad que caracteriza al venezolano.

Para este año, los organismos competentes en el área como los bancos municipales de sangre e intrahospitalarios, el Ministerio del Poder Popular para la Salud y estudiantes de enfermería en participación activa realizan jornadas de calle para informar al venezolano sobre la importancia de donar sangre de forma voluntaria.

La directora del Banco Municipal de Sangre, Nelly Martínez, explicó que “la única forma de garantizar que en Venezuela exista una reserva adecuada para poder cubrir los requerimientos transfusionales de la población es que la gente acuda voluntariamente a donar sangre”.

Es decir, que el acto sea voluntario y no dependa de alguna situación de emergencia personal o nacional (catástrofe) en la que la donación sea una real necesidad, acción denominada como donación por reposición.

Martínez indicó que del total de población sólo el 1,3% posee una cultura de donación y de ese porcentaje el 97% son donantes por reposición y apenas el 3% son voluntarios.

A juicio de Martínez, el venezolano no posee aún conciencia de la donación y es fundamental apelar no sólo a campañas móviles en las que se acerca la donación a la persona, sino que sea una condición inculcada desde la infancia.

Donante voluntario y altruista

La directora del Banco Municipal de Sangre explicó que la donación además de ser voluntaria debe ser altruista, porque es fundamental que responda únicamente a un gesto solidario y no a interés económico, que además es un acto ilegal.
Al respecto, señaló que la Ley de Transfusión y Bancos de Sangre penaliza que una persona -necesitada o no- cobre o perciba dinero por sangre.

“La mayoría de las veces, la persona dona sangre porque tiene algún familiar que va a ser operado o que requiere transfusión, pero cuando ocurre que esa persona fue trasladada de una entidad a otra y no tiene familiares cerca o no conoce a nadie que sirva de donante, comienza a comercializar la sangre. Esto es ilegal”, sentenció Martínez.

Por lo tanto, es importante que las venezolanas y los venezolanos entiendan no sólo la necesidad de donar sangre, sino las bondades que esta acción conlleva.

Cada persona posee en su organismo entre 7 y 8 litros de sangre, de los cuales puede donar 450 mililitros tres veces por año.

De esa cantidad donada, existen procedimientos tecnológicos de centrifugado de la sangre -a diversas temperaturas-, en la que es posible la clasificación de sus componentes (glóbulos rojos, plaquetas y plasma) para otorgar diversos usos y múltiples beneficios.

Sobre este particular, Martínez, detalló “De esa bolsa de sangre, estéril y con sistema cerrado, que es sometida a procedimientos se separan los glóbulos rojos (para corregir déficit de hemoglobina), plasma (corregir déficit de coagulación y utilizarlo para producción de componentes como inmunoglobulina indovenosa, albúmina) y plaquetas”.

En ese sentido, tan sólo con una bolsa de 450 mililitros donados es posible beneficiar mínimo a tres personas y salvar sus vidas.

100% de voluntad en donación

Para cubrir los requerimientos de transfusión de sangre de la población venezolana, es fundamental que la mayoría de los donantes sean voluntarios y no que acudan a donar únicamente ante situaciones de emergencia personal o nacional, a quienes se les denomina donantes por reposición.
De acuerdo con la doctora Nelly Martínez, directora del Banco Municipal de Sangre, el 97% de los donantes en Venezuela son por reposición y el número real de donantes en el país es de apenas 1.3% del total de sus habitantes.

Cifra que escasamente responde a los requerimientos de donación y transfusiones que los venezolanos necesitan en determinado momento, especialmente cuando deben acudir de una región a otra y no cuentan con el número suficiente de conocidos, posibles donantes.

Es decir, "en Venezuela existe una pequeña cultura de donación de apenas 1.3% y de ese porcentaje el 97% son donantes por reposición y sólo 3% son voluntarios".

Al respecto, Martínez destacó que es fundamental que en el país se cree una cultura de donación del 100% voluntaria, porque esta busca no sólo en garantizar que el donante sea una persona completamente sana, sino que por cada donante se benefician tres personas que requieren transfusión.

En el marco de conmemoración de la semana mundial del donante de sangre, los organismos competentes en el área, Banco de Sangre, Ministerio del Poder Popular para la Salud y bancos de sangre intrahospitalarios, rescatan el lema "Conéctate con la vida" y hacen llamados a la conciencia del venezolano a donar un pequeño porcentaje de vida.

"Un donante puede salvar tres vidas, porque de 450 mililitros de sangre que dona una persona se extraen glóbulos rojos (para corregir deficiencia de hemoglobina), de plasma (para corregir deficiencia de coagulación) y plaquetas", destacó la directora del Banco Municipal de Sangre, institución que atiende al menos nueve centros hospitalarios del Área Metropolitana de Caracas.

A juicio de Martínez, el venezolano es solidario por naturaleza pero en materia de donación el valor se despierta, principalmente, ante situaciones de catástrofes o emergencias.

"Nosotros necesitamos que la gente acuda a donar de manera constante porque es la única forma de nosotros poder garantizar una reserva adecuada para poder cubrir los requerimientos transfusionales de una población", puntualizó la directora, quién también destacó que si existiera una cultura de donación voluntaria, las personas no tuviesen necesidad de realizar llamados puntuales a través de medios de comunicación.

ABN/ppmt2010.-