Aún no están seguros de qué carrera van a estudiar, no se atreverían a emprender un viaje solos y les aterra la idea de asumir las responsabilidades propias de un adulto, pero no le temen al frío del quirófano con tal de obtener un cuerpo perfecto: son adolescentes de hasta 13 años que llegan a los consultorios de los cirujanos con la convicción de querer cambiar su apariencia.
Consultados sobre el tema, el presidente de la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica, Reconstructiva, Estética y Maxilofacial, Reinaldo Kube, y el también especialista en cirugía plástica, estética y reconstructiva, Dr. Efraín Betancourt Guédez, coinciden en que estos casos sí existen, pero advierten que no son muy frecuentes. Ambos explican que las tres cirugías plásticas más solicitadas por las niñas son las de mamas, nariz y la liposucción o lipoescultura, mientras que los varones acuden a consulta igualmente disconformes con su nariz, orejas y pecho.
En este último caso, la existencia de tejido mamario residual hace que el pecho del muchacho luzca más voluptuoso y pareciese que tuviese mamas similares a las de la mujer. Además, Betancourt añade que también acuden adolescentes que se quieren retirar algún piercing o tatuaje, o las secuelas de los mismos.
El busto debe esperar
Así como existen cirugías plásticas que se pueden realizar incluso antes de la adolescencia, hay otras que deben esperar un poco más. Tal es el caso de la colocación de prótesis mamarias. Lo ideal, según señala el Dr. Kube, es que la paciente espere cumplir 18 años, pues antes de esta edad el cuerpo aún se está desarrollando, creciendo y engordando y por ende la forma del mismo va a cambiar.
"Ellas pueden, deben y necesitan esperar. De los 15 a los 18 hay sólo tres años, pero en ese lapso ella va a asentar su personalidad, sabrá mejor qué es lo que quiere y puede ver si las mamas le crecieron o no, y decidir si se realiza la cirugía", explica Kube recordando que los adolescentes son muy inestables emocionalmente y una niña de 14 años no sabe por qué quiere la cirugía y "si a esto se le suma el aspecto anatómico de crecimiento y desarrollo que todavía está ocurriendo, entonces definitivamente a estas edades no está indicado realizar la operación".
Ginecomastia: Cirugía necesaria
Si existe una cirugía que piden en cantidad los varones a partir de los doce años es la ginecomastia. El Dr. Betancourt señala que además de que los muchachos se sienten incómodos con su pecho, y son víctimas de constantes burlas de sus compañeros, a la larga si no se extirpa ese tejido residual glandular, éste puede transformarse en cáncer de mamas.
De allí, que lo más recomendable es que si el adolescente fue un niño gordo, sus padres lo lleven a un cirujano de confianza para que le realice una ecografía y lo examine.
"Esta operación no tiene edad para realizarle, cuando tú diagnosticas un niño que ya está en pre pubertad, o se está desarrollando y tiene aquel tejido duro en la mama, la indicación es extirparlo por la salud tanto física, como mental del paciente".
Hay que saber decir no
Generalmente todos los adolescentes son inconformes con su desarrollo físico, y una vez que se pasa esta etapa y se logra el equilibrio, pues aceptan nuevamente su imagen, por eso es que el cirujano debe tener mucha ética y saber decir no", subraya el Dr. Betancourt, quien al igual que el Dr. Kube, señala que lo ideal es que "uno como profesional serio y calificado oriente a esas niñas y decirles que deben esperar un poco.
Tratamientos para cada caso
Perfeccionando la nariz
A partir de los 14 años se puede realizar la rinoplastia, cirugía de nariz. Tal como lo señala el Dr. Betancourt, en el caso de las niñas hay que realizarla después de que tienen su período y se desarrollan.
"Cuando ya son suficientemente altas y sus huesos faciales están bien formados se puede hacer la cirugía, pero si es una niña de tamaño pequeña, que no se ha desarrollado, uno no recomienda operarla".
Las quinceañeras también acuden a consulta pidiendo liposucciones, en este caso, Betancourt explica que no se le puede realizar una liposucción a una paciente que tenga sobrepeso, "que esté gordita, porque no la voy a rebajar".
A esta edad lo que podría realizársele es una lipoescultura, que estaría indicada para la adolescente que tiene "una forma corporal donde hay algunos cúmulos de grasa fuera de lugar".
Además, con el desarrollo la distribución de la grasa en el cuerpo podría cambiar y lograr un equilibrio, por lo que es preferible esperar y no realizar una liposucción, en la que la paciente podría descompensarse, ya que ésta implica la pérdida de muchísima sangre y líquido.
Otoplastia: operación temprana
La cirugía de orejas se puede realizar en edades muy tempranas, incluso antes de la adolescencia. "Después de los siete u ocho años se corrige esta deformidad congénita", explica Betancourt, mientras que Kube añade que este tipo de operación es muy buscada por los varones, "cuando tienen las orejitas deformadas, que son llamadas coloquialmente tipo dumbo".
Además, detalla que "la oreja de un niño de siete años es la misma que va a tener cuando sea adulto", de allí que si el adolescente está inconforme con ellas, no habría problema en operarlas.
Incluso si el niño se lamenta, por ser el motivo de burla de sus amigos, lo ideal sería escucharlo seriamente, explicarle en qué consiste la cirugía y dejarlo decidir si quiere operarse.
Pero si el niño se siente cómodo con sus orejas -a pesar de que las tenga deformes- los padres no deberían insistir, pues no habría motivo para apresurar la operación.
Nada de glúteos, ni pectorales
Según informan ambos especialistas, los adolescentes no solicitan implantes de pectorales, glúteos o pantorrillas. De hecho, quienes lo piden son adultos jóvenes de 24 y 25 años en adelante, pero actualmente en menos proporción que en años pasados.
En el caso de los glúteos, "en una época era más frecuente que ahora, hubo un boom de las prótesis glúteas, pero como tienen tantas complicaciones se están dejando de hacer", detalla Betancourt, quien no recomienda hacer este tipo de cirugías, ni tampoco las de pectorales.
“Un buen gimnasio dirigido desarrolla unos pectorales sanos, sin necesidad de colocar prótesis" agrega. El aumento de labios, u otro "retoque" facial tampoco es la prioridad de los jovencitos y son las mujeres en edad adulta, quienes la piden.
Sin embargo, hay que subrayar que este tipo de cirugías tampoco puede realizárseles a los adolescentes, ya que "tú estás deformando a alguien que está en crecimiento y no sabes qué consecuencias le vas a causar", puntualiza el galeno.
También hay complicaciones
Los jóvenes tienen la ventaja de que sus órganos vitales se encuentran en buen estado y este aspecto contribuye a que la recuperación luego de una cirugía plástica sea más rápida. Sin embargo, dicha cualidad no los exime de sufrir complicaciones en el post-operatorio.
Explica el Dr. Efraín Betancourt que los problemas que se presentan con mayor frecuencia en los adolescentes luego de someterse a este tipo de intervenciones, es que la mayoría de las veces no cumplen con las indicaciones del médico.
"Por rebeldía ellos dicen a mí no me va a pasar nada, yo voy a hacer lo que quiera y no colaboran en el post-operatorio".
Pero aparte de esta actitud, pueden presentarse otros inconvenientes que deben tener en cuenta aquellos adolescentes que desean corregir algún defecto corporal, así como sus padres.
En el caso de la rinoplastia si el especialista aplicó una mala técnica, es probable que quede una deformidad visible. Asimismo, si el joven no cumplió adecuadamente con las indicaciones del médico, podrá movilizarse la fractura o los injertos de cartílago colocados en la nariz.
Con respecto a la cirugía de aumento de mamas, el especialista refiere que también habrá problemas si las prótesis escogidas son muy grandes, pues si las heridas no quedaron bien suturadas, éstas podrán salirse.
Otro punto interesante sobre esta cirugía es el rechazo de las prótesis, debido a que el organismo las ve que como cuerpos extraños busca expulsarlas, pero llega un momento donde logra un equilibrio con este material y lo acepta.
Es raro que el rechazo ocurra inmediatamente, debido a que las prótesis están elaboradas con silicón que es un material completamente inerte, pero puede manifestarse a los dos o tres días, con la presencia de una infección que no cesa, así como la exposición del implante al exterior, razón por la cual hay que extraerlo para evitar complicaciones mayores.
También es probable que ocurra el rechazo mucho tiempo después de colocarse los implantes mamarios y el principal síntoma que notará la paciente, es el endurecimiento de las prótesis.
Con la lipoescultura existe la posibilidad de inconvenientes como infecciones y defectos graves por mala técnica, si el adolescente y sus padres dejan esta tarea en manos de personas inescrupulosas.
Por otra parte, en la otoplastia la complicación más común es que el médico no domine la técnica y el paciente quede con algún defecto como orejas muy unidas o separadas de la cabeza, porque no se resecó suficiente cartílago o piel. No se recomienda aplicar esta cirugía en personas que sufran de defectos en la cicatrización como queloides, ya que los resultados no serán satisfactorios.
Sobre la ginecomastia es importante mencionar que en dicha intervención se remueve mucho tejido, dejando la piel prácticamente vacía, trayendo en ocasiones problemas de cicatrización que pueden producir necrosis de areola y piel. Además, cuando se quita demasiada grasa y no se deja una capa protectora que cubra al músculo, éste se pegará a la piel y quedarán deformidades. (AH).
Mariandreína Ruiz Roa /ppmt2007.-

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