María A. Gutiérrez

Derivada de la palabra griega mens cuyo significado es mensualmente y pausis que significa cese, la menopausia es el cese definitivo de la menstruación, debido a una menor producción de las hormonas responsables de la reproducción (estrógeno y progesterona).

La Dra. Guadalupe Stanbury, médico ginecólogo, explicó que la ausencia de la menstruación por doce o más meses consecutivos, define el inicio de la menopausia. Esta etapa está precedida por una serie de cambios hormonales y alteraciones menstruales que van desde la aparición de menstruaciones abundantes y frecuentes, hasta la disminución del volumen y de la frecuencia de las mismas en la proximidad a la menopausia.


Etapa inicial

El período previo se conoce actualmente como etapa de transición menopáusica y su duración es variable con un promedio de 4 años, puede llegar hasta los 10 explicó la especialista. En esta etapa de transición comienzan a aparecer, además de las alteraciones en la menstruación, síntomas llamados vasomotores que se caracterizan por la aparición de los “calorones”, sudoración nocturna, cierta inestabilidad emocional la cual hace a la mujer más irritable, con mayor tendencia a la depresión y con una característica muy frecuente que son los trastornos del sueño. Todos estos síntomas se van intensificando a medida que se aproxima la menopausia y es variable en intensidad entre las mujeres. Una vez que se alcanza la menopausia estos síntomas se hacen más evidentes y frecuentes. Aunque puede iniciarse antes, generalmente la menopausia se manifiesta entre los 47 y 52 años de edad. De acuerdo con la Dra. Stanbury, en Venezuela la edad promedio es de 48 años.

Comienzan los calorones

Cuando cesa la menstruación, hay una disminución de la producción de las hormonas que son producidas por el ovario, el estrógeno y progesterona. Esto hace que aparezcan síntomas en muchos órganos y sistemas del organismo, donde los estrógenos desempeñan un papel importante como son: el sistema nervioso, el sistema cardiovascular, el sistema músculo esquelético, el sistema inmunológico, la piel y las mucosas de diferentes órganos, añadió la ginecóloga.

Los primeros síntomas en aparecer son los calorones y se presentan con mayor frecuencia en la noche, acompañados de sudoración y muchas veces palpitaciones y escalofríos. La presencia de los calorones conlleva alteración del sueño y cansancio aunque estos últimos se pueden presentar también en forma independiente. Se calcula que aproximadamente el 80% de las mujeres presenta estos síntomas asociados a la menopausia, los cuales pueden durar hasta cinco años y otros casos hasta diez años aunque son de intensidad variable. Adicionalmente se presentan alteraciones de la memoria y de la capacidad de concentración. Con mucha frecuencia las mujeres experimentan falta del deseo sexual o de la libido.

En una etapa posterior, aparece la resequedad de la piel y de las mucosas principalmente del sistema urogenital presentándose resequedad de las mucosas de la vagina y de la vejiga lo cual hace a la mujer más susceptible a las infecciones tanto vaginales como urinarias, y al dolor durante las relaciones sexuales.

Como ya mencionamos, el sistema cardiovascular y el sistema músculo esquelético se ven afectados por la falta de las hormonas y pueden observarse alteraciones del metabolismo de los lípidos (grasas) y lipoproteínas, la glucosa y el aumento de algunos factores de riesgo cardiovascular. La masa ósea se pierde en forma acelerada durante los primeros años después de la menopausia y conlleva a la aparición de la osteopenia y la osteoporosis.

¿Qué hacer y qué esperar?

Primeramente esta etapa se debe considerar como parte de un proceso natural, un período de cambios profundos de la esfera biológica, psicológica y social. La menopausia no es una enfermedad pero es una etapa que junto al proceso normal de envejecimiento favorece la aparición de ciertas enfermedades por lo que es una etapa propicia para la consulta médica, las medidas preventivas y la reorientación del estilo de vida dirigida hacia una alimentación y régimen de ejercicios adecuados, explicó la Dra. Stanbury.

La paciente debe acudir a su médico especialista del cual recibirá la orientación acerca de la menopausia y la terapia hormonal. Este tipo de terapia va dirigida a aportar las hormonas que la paciente requiere.

Terapias para aliviar

La Terapia Hormonal -explicó la ginecóloga- va dirigida a aliviar los síntomas menopáusicos, la resequedad de las mucosas en las esferas urológica y genital, y la prevención de la osteoporosis. Existen distintos productos hormonales utilizados para este fin con diferentes presentaciones para ser utilizados por vía oral o por vía parenteral como parches, gel, inhalación y productos por vía vaginal para el tratamiento exclusivo de la resequedad vaginal. Actualmente la tendencia es utilizar la terapia hormonal en forma precoz a dosis bajas y por diferentes vías que dependerá de las características de cada mujer.

La terapia hormonal se hará en forma individualizada tomando en consideración los factores de riesgo que tiene cada mujer en relación al uso de las hormonas, para saber si existen o no contraindicaciones para su uso. Es por esta razón que la mujer nunca debe automedicarse. Para ello, hay una serie de exámenes indispensables que se deben realizar antes de iniciar una terapia hormonal: el examen ginecológico completo y una mamografía son indispensables. Del examen físico y de los exámenes complementarios dependerá el tipo, la dosis y la vía de administración de las hormonas. La tendencia actual es la de iniciarlas en forma precoz después de la menopausia, utilizando dosis bajas y haciendo una evaluación continua de la paciente y de esto dependerá el tiempo durante el cual la paciente recibirá la terapia hormonal.

Finalmente, es importante destacar que el manejo de la menopausia y de la terapia hormonal debe ser realizado por médicos especialistas con conocimiento y experiencia, siendo necesario informar a la paciente sobre los beneficios y posibles riesgos individuales.
ppmt2007.-