Hoy 10 de marzo se conmemora en nuestro país el Día del Médico, en homenaje al natalicio del sabio Dr. José María Vargas, quien nació el 10 de marzo de 1786, siendo contemporáneo de nuestro libertador Simón Bolívar. El destino signó a estos ilustres venezolanos, para destacar en sus diferentes actividades, de tal forma que influyeron definitivamente en la historia de nuestra patria. El Dr. Vargas se dedicó al conocimiento de la ciencia médica, a la biología y a la mineralogía, además de las artes filosóficas de la compresión humana, todo aplicado a la atención del paciente y utilizando los conocimientos médicos de la época y el estudio biológico y mineral para la aplicación de una incipiente farmacopea en el tratamiento del enfermo. En todo momento fue un fiel amigo del libertador y defendió la tesis del insigne venezolano hasta su muerte.
Al sabio José María Vargas, el libertador le encargó la creación de la moderna Universidad Central de Venezuela y la Facultad de Medicina de esta universidad, siendo rector, organizó los estudios médicos modernos, en esta intensa actividad lo sorprende la aclamación de la ciudadanía, del Congreso y de los militares patriotas para que aceptara la postulación a la presidencia de la República, siendo el primer presidente civil de la nación venezolana en 1835.
Su espíritu de médico docente y civilista y sus convicciones le riñó permanentemente con este oficio político, afirmando siempre que esa no era su verdadera labor.
El ejemplo del Dr. José María Vargas fue determinante para los venezolanos, en especial los de la profesión médica y fue factor primordial para el desarrollo de los estudios médicos en nuestro país. Debió transcurrir casi un siglo para que otro ilustre médico, el Dr. Luis Razetti creara las bases fundamentales para la constitución de la Academia Nacional de Medicina y del Colegio de Médicos de Venezuela, siendo este último el órgano precursor de la Federación Médica Venezolana en 1945. La doctrina de estos colegas ilustres, hoy están más vigentes.
La situación actual de la formación de los médicos venezolanos sufre hoy una distorsión, impulsada por intereses meramente políticos, ajenos a la verdadera esencia de la formación integral y científica, se quiere cambiar el orden académico y científico por una seudoformación médica, sin importar los conocimientos que exige la rigurosa carrera médica, la cual requiere un estudio y preparación de mucha complejidad, que debe ser permanente para poder aplicar un verdadero conocimiento profesional, en la solución de los problemas de salud de nuestra población.
Pero no solamente existen serias amenazas a la formación del médico, si no que los médicos han sido lesionados en su condición de profesionales, de ciudadanos y de seres humanos, se les violan sus principios, se menosprecia sus méritos profesionales y académicos y se les cancela una remuneración injusta que cercena sus derechos y el de sus familiares.
Hace alrededor de 60 años, los médicos acordaron concentrarse en sus instituciones gremiales como son los Colegios de Médicos y la Federación Médica Venezolana, estos organismos gremiales han defendido estos derechos, en tiempos de dictadura y de democracia, hemos tenido que desarrollar una intensa lucha para preservarlos y hoy continúa, porque el gobierno atropella a los médicos venezolanos, los ignora, cuando trae en forma ilegal un contingente importante de supuestos médicos extranjeros no certificados, quienes trabajan en nuestro país, violando la ley, ocupando los cargos de los médicos venezolanos incrementando el desempleo; se viola nuestra contratación colectiva y se niegan a discutirla, cancelando a los médicos un paupérrimo sueldo que no compensa su dedicación y trabajo, sumiendo a sus familiares en una crisis económica, que le impide cubrir sus necesidades más prioritarias.
Hoy es el Día del Médico, probablemente no es momento propicio de celebración, si no de reflexión porque nuestras vidas y nuestra profesión, nunca habían estado tan amenazadas como en los actuales momentos; solo la perseverancia, la hidalguía y la responsabilidad de los médicos venezolanos hace que permanezcamos en esta lucha, sin descuidar, ni abandonar nuestro trabajo, porque la única verdad y razón de ser profesional médico, es el deber que tenemos con nuestros pacientes y con la defensa de la salud de nuestra población.
Las dos grandes figuras de la medicina venezolana nos dejaron su doctrina y hoy a pesar del tiempo siguen vigentes, manifestándose con una determinante realidad en estos dos pensamientos que conjugan el sentir y el orgullo de ser médico
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“El mundo es del hombre justo y honrado”
Dr. José María Vargas

“Unidos los médicos seriamos una gran
fuerza social, disgregados apenas somos esclavos
de quienes nos explotan”
Dr. Luis Razetti


FELIZ DIA DEL "MEDICO" EN ESPECIAL A LOS DEL HOSPITAL DR. JOSE FRANCISCO MOLINA SIERRA DE PUERTO CABELLO.
PPMT2007.-