Una de las enfermedades más comunes que sufren los seres humanos son, sin duda alguna, las infecciones. Éstas se presentan cuando un germen o agente infeccioso invade el cuerpo y le provoca algún tipo de daño. Los agentes infecciosos pueden ser de diferentes clases: virus, bacterias u hongos.

El mecanismo de defensa también conocido como sistema inmune, tiene una capacidad limitada de respuesta, además de que requiere exposición repetida a un comprobado agente infeccioso y de un tiempo determinado para lograr niveles óptimos de eficiencia. Por ello, es posible que una primera exposición a un nuevo germen cause una infección fácilmente, lo mismo ocurre cuando la exposición es exagerada, o cuando se cambia por alguna razón la ruta de entrada habitual del germen.

Una mayor oportunidad de contacto con gérmenes de variada virulencia puede ser suficiente para explicar infecciones respiratorias altas frecuentes, esto les sucede, por ejemplo a las personas que tienen contacto cercano con mucha gente, como los maestros, los escolares, pero sobre todo los niños en jardines de infancia, quienes además de mayor frecuencia de exposición poseen un sistema inmune que está apenas en proceso de maduración.

Las infecciones respiratorias pueden dividirse en dos grandes grupos, las de las vías superiores como sinusitis, faringitis y amigdalitis; y las de las vías inferiores como lo son la bronquitis y neumonía.

Gabriela Guerra, pediatra, alergólogo e inmunólogo dice que “las infecciones respiratorias pueden ser también causadas por un problema de base, como el asma o cualquier otra enfermedad inflamatoria respiratoria. Estas infecciones afectan el sistema inmune del cuerpo al aumentar la producción de inmunoglobulinas y disminuir la capacidad de respuesta del organismo ante agentes biológicos”.

Los niños, un blanco fácil

Si bien a cualquier edad se es propenso a padecer de enfermedades respiratorias, los primeros años de vida son los más sensibles, puesto que el sistema inmune está en proceso de maduración. No es extraño que un infante en edad de guardería y hasta bien entrada la primaria, sufra unos 6 u 8 resfriados en el año. De allí que la atención que puedan prestar los padres al respecto sea de vital importancia.

Inmunoestimulantes, una solución segura

Ante los cuadros de infecciones respiratorias y sobre todo cuando éstas son recurrentes, la especialista Gabriela Guerra recomienda el uso de inmunoestimulantes. Como lo explica, “este tipo de medicamentos compuesto por lisados bacterianos liofilizados, actúan a través de la inmunoglobulina secretora, cuando se pone en contacto con esa misma bacteria, ayudan a que el organismo produzca anticuerpos contra ese antígeno ya conocido”.

Además, este tipo de tratamiento es absolutamente seguro de usar con antibióticos pues no tiene ninguna condición de incompatibilidad medicamentosa. Guerra indica que “los lisados bacterianos liofilizados no sólo actúan en contra de las condiciones ya existentes, sino que ayudan a prevenir de forma prolongada infecciones respiratorias tanto del tracto alto como del bajo. De tal manera, el principio activo se usa en pacientes que padecen de asma o rinitis alérgica quienes, por producir mayor secreción mucosa, presentan mayor probabilidad de desarrollar infecciones bacterianas.

El medicamento estimula el sistema inmunológico para que no se produzcan infecciones a repetición. Ese es uno de sus mayores beneficios”.

ppmt2006.-