Alejandra Hernández
Esculpir una figura escultural sin importar los sacrificios a los que haya que
exponerse, motiva día a día a cientos de mujeres de nuestro país a probar infinidad de tratamientos que prometen con fórmulas mágicas rebajar de peso y medidas, sin necesidad de hacer dietas ni ejercicios.
Aunque el hechizo dure unas cuantas semanas o meses, con el paso del tiempo muchas se sentirán decepcionadas cuando el espejo les revele que volvieron a ganar los kilos que habían perdido, pese al sacrificio económico realizado.

Pero este grupo de mujeres podría considerarse afortunada, porque hay otro sector que no sólo ha perdido el dinero que invirtió para tal fin, sino que ha comprometido su salud y vida al ponerse en manos de personas inescrupulosas que ofertan supuestos métodos estéticos efectivos para adelgazar, en los que se utilizan sustancias de dudosa procedencia.

En Venezuela esta realidad se ha vivido con el uso de la mesoterapia, técnica creada en Francia y que fue utilizada inicialmente para controlar síndromes dolorosos, pero que en la actualidad se implementa en afecciones cutáneas, sordera, vértigo, alopecia, queloides y también en el campo de la estética para eliminar la celulitis y la grasa acumulada.

Durante el año 2003 el Instituto de Biomedicina de la ciudad de Caracas contabilizó 19 casos de personas a quienes la aplicación de la mesoterapia había traído terribles secuelas.
En un lapso aproximado de cuatro semanas, comenzaron a aparecer en el área tratada de este grupo de pacientes nódulos de tonalidad rojiza que luego se transformaban en úlceras llenas de pus, que no desaparecían con drenajes ni antibióticos.

Rigurosos exámenes de laboratorio practicados en el Instituto de Biomedicina evidenciaron que estas personas habían sido infectadas en algunos casos con Mycobacterium abscessus y en otros con Mycobacterium chelonae, ambas pertenecientes a la familia de la micobacteria causante de la tuberculosis.

Según indica Jacobus de Waard, jefe del Servicio de Tuberculosis del mencionado instituto, el foco de infección probablemente se encuentre en el ambiente, pues este tipo de tratamiento muchas veces es aplicado en sitios inadecuados como peluquerías y gimnasios.

También el producto utilizado en la mesoterapia está involucrado y en algunos casos se ha encontrado que está contaminado con dichas micobacterias. El origen de muchas de estas sustancias es desconocido, porque no cuentan con permiso sanitario.

Sin embargo, su ingreso ilegal se mantiene en el país y luego de dos años se vuelve a repetir el drama, pero en esta oportunidad las personas afectadas son oriundas del estado Carabobo y de Trujillo. En lo que va de año el Instituto de Biomedicina lleva contabilizados 10 casos (5 de Valencia y 5 de Valera) de personas infectadas con estas micobacterias. Sobre los casos de nuestra entidad está al tanto el Servicio de Dermatología de la Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera (CHET), debido a que los especialistas del área fueron los que remitieron las muestras de un grupo de pacientes a la ciudad de Caracas, al ver que éstos no mejoraban con el tratamiento que se les aplicó.

Según comenta el Dr. Raúl Fachín Viso, jefe del Servicio de Dermatología de la CHET, esta situación no es nueva y hace aproximadamente cinco años se reportaron dos personas fallecidas luego que les aplicasen un tratamiento de mesoterapia a base de alcachofas. Pero adicional a esos casos, otros pacientes presentaron lesiones graves en el abdomen, glúteos y muslos.

"En esa época no se sabía que eran micobacterias las causantes de estas lesiones, pero pese a los llamados de alerta la gente seguía inyectándose y acudiendo a centros donde personas de pocos escrúpulos y sólo con la idea de enriquecerse, no les importa el daño que puede ocasionarle al paciente".

Sustancias peligrosas

De Waard informa que hasta la fecha han contabilizado unos 100 casos y en los mismos también han logrado aislar otros tipos de micobacterias que se mencionan a continuación: Mycobacterium simiae, Mycobacterium fortuitum y recientemente en una paciente víctima de la mesoterapia se encontró una nueva especie llamada Mycobacterium cosmeticum.

Pero la mesoterapia no es el único procedimiento implicado en estas infecciones, ya que en el Instituto de Biomedicina se han recibido casos de pacientes que presentaron estas lesiones luego de haberse colocado implantes mamarios, practicado lipectomías, liposucción, lipoescultura e implantes de biopolímeros.
En Carabobo se han reportado más de 10 casos de personas que han presentado lesiones luego de aplicarse mesoterapia y que no ceden con tratamiento convencional, pero según refiere Fachín podría haber un mayor número de pacientes, sobre todo en los servicios de consulta privada.
De ese grupo, se ha logrado detectar que cinco han sido infectadas con Mycobacterium chelonae 1.
El Dr. Robert Pribyl, adjunto al servicio de dermatología de la CHET comenta que este tipo de micobacteria es atípica y multirresistente, generalmente no aparece en exámenes convencionales, pues son difíciles de cultivar y sólo a través de cuidados minuciosos realizados en laboratorios especializados, se pueden detectar.

Esta situación trae como consecuencia que la persona infectada pase por la mano de diversos especialistas y le sean recetados infinidad de tratamientos que no mejorarán su estado de salud.
Pribyl agrega que el hábitat normal de las micobacterias atípicas es el agua, el suelo y las plantas, pero es extraño que vivan en el ser humano, por lo que no duda que la mala preparación de los productos utilizados para mesoterapia sea la causa del foco de infección presente en el país.

"Estas sustancias generalmente cuentan con etiquetas escritas a mano o a máquina, rara vez dicen qué contienen, quién las fabricó y no presentan número de registro sanitario. También se ha detectado que muchas vienen de Argentina".

La Dra. Luzmarina Aular, jefe de Residentes del mismo servicio, acota que de los pacientes que llevan contabilizados, algunos han señalado que los productos que les fueron aplicados se denominan "barrido alemán" y "cromo de uso científico".

Marcas permanentes

Con respecto al tratamiento para erradicar la infección por micobacterias atípicas, Pribyl señala que es un proceso engorroso que requerirá tiempo (de cuatro meses a un año) y grandes sumas de dinero. Por ejemplo, para los casos de infección con Mycobacterium chelonae, el Instituto de Biomedicina recomendó la utilización de antibióticos endovenosos y orales cuyo costo ronda el orden de los cinco millones de bolívares, en los que no se incluyen gastos por atención médica.
Pero aparte de la inversión de tiempo y dinero, la persona tendrá que lidiar con las cicatrices que quedarán en su piel producto de las úlceras y los efectos secundarios que pudiera generar la larga administración de antibióticos.

Hasta la fecha no se han logrado determinar las consecuencias de la presencia prolongada de micobacterias atípicas en el organismo sin un tratamiento acertado para combatirlas.
Por esta razón, los especialistas del Servicio de Dermatología hacen un llamado a aquellos pacientes que hayan presentado nódulos luego de aplicarse mesoterapia para que se dirijan a esta dependencia ubicada en la Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera de Valencia. Para mayor información comuníquese al 0241-8610336. Si vive fuera del estado Carabobo, puede acudir también al Instituto de Biomedicina, específicamente al Laboratorio de Tuberculosis, que se encuentra al lado del Hospital Vargas en Caracas. Teléfono: 0212-8607095/ 8605938 extensión 1007.

¿Qué es la mesoterapia?

Consiste en la inyección de una mezcla de sustancias por vía intradérmica que estimulan la dermis y el tejido celular subcutáneo de la zona a tratar.
Su creador, el Dr. Michel Pistor, menciona que al administrar los medicamentos lo más cerca posible del lugar de la enfermedad, la acción es mayor e intensa que al impregnar todo el organismo con estos fármacos, si se utilizan las vías generales como la digestiva, intramuscular, intravenosa, etc.
La Sociedad Española de Medicina Estética en su página web menciona que en esta área, la mesoterapia se aplica a lo largo de los trayectos venosos principales y en todas las áreas celulíticas, mediante agujas muy cortas y finas, montadas sobre jeringas convencionales o mecánicas con el objeto de activar la circulación, alterar la permeabilidad de las paredes celulares de los adipositos y facilitar la liberación de su contenido graso, mejorar la oxigenación tisular y producir una combustión local de las grasas.

Generalmente las sustancias utilizadas para mesoterapia en el campo de la estética son vasodilatadores, lipolíticos (L-carnitina, aminofilina), minerales, vitaminas y extractos naturales de plantas (alcachofa, centella asiática) solos o combinados con anestésicos locales (lidocaína o procaína). Sin embargo, en nuestro país generalmente los pacientes desconocen la composición y la procedencia de las sustancias que le inyectan y se conforman con saber que son “productos naturales”. Lo lamentable es que la mayoría de estas sustancias no cuentan con controles ni permisos sanitarios y corren el riesgo de contaminarse con bacterias que pueden poner en peligro su vida.

Última Hora:

El Instituto de Biomedicina encontró en una preparación para mesoterapia que se usa en Venezuela, la micobacteria responsable de las lesiones en los pacientes que se han sometido a este tipo de tratamiento estético. Los estudios fueron realizados a un producto sellado, pero que no cuenta con registro sanitario. Existe el peligro de que dicha sustancia haya sido distribuida en todo el territorio nacional. Los especialistas del referido instituto solicitan a los centros que aplican mesoterapia a que entreguen una muestra de las soluciones que administran para que sean investigadas.
La próxima semana las autoridades sanitarias del país darán más detalles sobre el estudio.


ppmt2006