Tener bebés o no tenerlos: he ahí el dilema. Una experta en psicología prenatal explica cómo saber si una pareja está emocionalmente preparada para estrenarse como papá y mamá
Las parejas jóvenes y no tan jóvenes ya están acostumbradas.
Después de un par de años de convivencia, no hay reunión familiar en la que los potenciales abuelos –bien amorosos y metiches, como corresponde– no empiecen con el grillito de querer un nieto. No está de más sonreír, mirar disimuladamente al otro y hacerse la pregunta ganadora:
“¿quiero que esta persona sea el papá o la mamá de mis hijos?” Dalia Ojeda –especialista en psicología prenatal– asegura que si la respuesta es afirmativa, el asunto tiene futuro.
“Hay parejas que se dan cuenta de que realmente no quieren tener nada más con esa persona y que no se ven a sí mismos teniendo hijos con ella. En otros casos pueden percatarse de que están en un buen momento porque se quieren mucho y son felices como pareja, tienen un buen trabajo y como individuos están en paz consigo mismos.
Lo ideal es que se sientan lo suficientemente integrados y confiados para compartir la responsabilidad de tener un bebé”.
Ojeda señala que en la mujer esta ilusión se expresa a través de unas ganas repentinas de ser mamá. “Empiezan a fantasear, a ver niños por ahí, a imaginarse cómo será estar embarazada y tener un bebé. Es como una chispita que se les despierta.
También el hombre siente ese deseo de ser padre y de cuidar a alguien más, de verse continuado en otro... Pero es mucho más común que aparezca primero en la mujer, que es la fuente biológica”.
AREPITA BAJO EL BRAZO
Otro factor a considerar antes de decidirse a ser papás es la sensación de seguridad económica para cubrir las necesidades del retoñito. “Todo depende del concepto que los futuros padres tengan sobre eso; uno puede posponer un embarazo por querer una estabilidad económica que nunca ha alcanzado o que nunca va a llegar a alcanzar”.
No se trata de convertirse en millonarios o en workaholics,
¿Seré un buen padre? Más de una pareja se pregunta con frecuencia si tendrá suficientes cualidades para ser buenos padres. “No usamos la palabra ‘suficiente’, porque allí estamos partiendo de la premisa de que no lo somos cuando realmente estamos hechos de manera integral para tener un hijo y cuidarlo”, recalca Ojeda.
“Ese temor a lo desconocido es natural y poco a poco se supera. No hay que tenerle miedo al miedo: uno siempre va a estar completo para ser mamá o papá. Lo que hacemos es ajustar el ambiente para recibir a ese bebé, pero siempre somos suficientes”.
Cuestionario express
La psicóloga Dalia Ojeda propone responderse las siguientes preguntas:
• ¿Me veo a mí misma/o como mamá o papá?
• ¿Mi salud física y emocional es buena?
• ¿Estoy dispuesto/a a replantear mis prioridades?
• ¿Me siento seguro/a en mi relación de pareja?
• ¿Los dos nos sentimos integrados para tener un bebé?
• ¿Buscar este hijo nos inspira alegría?
• ¿Tenemos los recursos básicos para mantenerlo?
sino de sentir que cuentan con los recursos esenciales para cubrir las demandas materiales del bebé.
“Hay gente que deja que la vida les pase, y cuando vienen a ver, ya tienen 40 y pico de años y no se dieron cuenta. El miedo inconsciente a los cambios puede hacer que nunca nos percatemos de cuándo es un buen momento. En ocasiones la actitud de entregarse sólo al trabajo es una justificación para no querer conectarse con uno mismo; no querer descubrir sus emociones, sus temores, sus aspiraciones”.
La experta apunta que en la medida en que el individuo esté consciente de su presente y de qué desea lograr, va a poder decidir si está preparado para ser padre y para combinar ese rol con los demás.
Por sorpresa
Hay bebés que llegan inesperadamente en parejas no muy sólidas, que quizás sólo son novios o viven juntos pero no tenían planificado un bebé.
“Muchas de esas parejas quedan en shock, no hallan qué hacer o tienen altos deseos de abortar”. Ojeda apunta que las mujeres se sienten muy confundidas, pues además de enfrentar el choque de esa maternidad cuando tenían otras prioridades, pasan por todos los cambios hormonales propios de la gestación.
“Por supuesto que lo ideal es que ella se sienta abierta a ser mamá, pero si no se siente enamorada de ese embarazo, lo importante es que busque la manera de vincularse con él y de ver a qué le tiene miedo”, dice la psicóloga. “Durante el primer trimestre, la mujer pasa por un período normal en el que de entrada les cuesta un poco aceptar el embarazo, aun habiéndolo deseado. Cuando el bebé viene sorpresivamente, ese período puede ser más intenso, pero con apoyo puede superarse”.
YO SÍ PUEDO
Una duda clásica en hombres y mujeres es saber si tendrán madera para resistir la experiencia.
Paciencia para levantarse a las tres de la mañana a preparar un tetero, o aguante para seguirle el trote a su precioso terremotico.
“En la medida en que uno confía en sí mismo y en sus propias capacidades, ese temor a ser papás no es tan exagerado.
El hombre, por ejemplo, se siente más confiado cuando percibe que es capaz de mantener a la familia, aunque también desarrolla el instinto de cuidar a un bebé”.
Para la especialista, un buen signo es anhelar una relación familiar en la que se pueda crecer.
“Es ese deseo de querer tener la travesura y el desorden que trae un bebé, de romper esos órdenes de los hogares sin hijos en los que todo está siempre en su sitio. Hay personas muy perfeccionistas que nunca consideran que es el momento ideal, que no hay ninguna pareja buena, o que siempre hay detalles en su relación; es una sensación de que nada es completo. Pero el momento perfecto de ser padres es cuando se produce el embarazo, sea esperado o no, a la edad que sea”, opina la experta.
Bajo tratamiento
En parejas que tienen problemas de fertilidad, la asesoría emocional tiene un rol fundamental.
“Los que no logran ser padres cuando lo desean entran en una etapa de shockmuy fuerte que los hace cuestionarse a sí mismos, a sentirse culpables o fracasados.
Estas parejas deben estar siempre cuidadas y es muy necesario darles un apoyo emocional que las ayude a fortalecer su relación, a sobrellevar el tratamiento y a lidiar con los resultados, sean positivos o negativos”.
En caso de que se considere una donación de esperma o de óvulos, o incluso una adopción, esta asistencia es aún más relevante, ya que los padres deben hacer un balance profundo de los pros y contras hasta que estén realmente claros en lo que quieren.
Motivos viciados
¿Existen razones equivocadas para plantearse ser papás? A juicio de Ojeda, sí. “Un motivo errado para querer un bebé es tratar de salvar la pareja. En la práctica no es así: las parejas no están juntas sólo por los hijos, así que primero deberían fortalecer su relación. También hay casos en los que uno quiere un hijo y el otro no cree que sea el momento, pero accede sólo para complacer. Lo ideal es que cada uno sienta ese deseo”.
La falta de motivación y los desequilibrios emocionales son señales para esperar un poco más. “Lo peor es hacerlo por presión familiar o social. Pero no se trata de ser mamá sólo porque ya me toca hacerlo. Aun así, la mayoría de las mujeres luego se enamora de su embarazo”.
mrodriguez@el-nacional
Diario El Nacional.-

no se es buen padre/madre desde el momento que se trae a un hijo a este sucio mundo, a partir de este punto todas las atenciones y amor q se le den a un hijo son pocos para compersar la gran putada q se le ha hecho.
esta muy buena tu pagina pedro
Este comentario debería borrarlo de la página.
En pocas palabras deja muy poco que desear de la persona que lo escribe, y deja muy baja la "Clase" y nivel educativo y intelectual del Porteño.
¿Es que piensa que son tan poca cosa, que no se quieren, que no valen?
Pues se equivoca, Yo no nací en el Puerto, pero el tener ya 14 años aquí me da derecho a decir:
SU COMENTARIO TAN FUERA DE LUGAR Y DE BAJA CALIDAD DE EXPRESIÓN NO REFLEJA PARA NADA LO QUE LA JENTE PORTEÑA PIENZA O SIENTE, PORQUE SI BIEN ES CIERTO QUE HAY UN GRAN PORCENTAJE DE POBREZA; NO ES MENOS CIERTO QUE ESO LE DE DERECHO A INSULTARLOS CON SU MANERA DE EXPRESARSE.
Una ciudadana.
hola tengo 1 año y 4 meses de casada y aunque mi esposo estaba loco por un bebe yo no me sentia preparada y el niño jesus me trajo ese regalo de fin de año orita tengo 6 meses y medio de embarazo y puedo decir que eslo mas bello que uno puede sentir en la vida cuando se le mueve la barriguita a uno es lo maximo ahora mi vida tiene mas sentido y pienso no se como pueden existir madres que regalan a sus hijos.........
estoy de 8 meses y es lo mas bonito q me ha pasado pero yo ya tng otra niña se llama uxue tiene 10 meses