Si sólo el 0,1% de las personas en todo el mundo nació con la fortuna de tener unos dientes perfectos es muy probable que el 99,9% restante haya pensado alguna vez en la posibilidad de iniciar un tratamiento para conseguir la ansiada sonrisa de cuña de televisión, con dientes parejos e inmaculadamente blancos.
Son millones de niños, jóvenes y adultos -éstos últimos ocupan hasta 60% de la población tratada por los ortodoncistas- que deciden pasar por el intrincado camino que la ortodoncia tradicional ofrece, con el propósito de modificar maloclusiones o anomalías dentales que no los dejan sonreír a gusto. La idea de mover los dientes a sus posiciones y direcciones correctas, para lograr armonía funcional y estética facial, son alicientes de peso que justifican que en el ínterin la boca deba quedar a merced de alambres y brackets que proyectan una apariencia férrea, no tan agradable a la vista.
Pero los sacrificios no sólo se limitan al terreno de la belleza. Es común escuchar a personas lamentarse por los dolores persistentes en sus dientes cada vez que se ajustan los aparatos o cuando los alambres les provocan úlceras en la parte interior de la boca. Algunos manifiestan dolores de cabeza e inapetencia como consecuencia del malestar general.
Con la idea de inclinarse más al cuidado de la estética, han surgido muchas técnicas y tipos de brackets como los de cerámica o los linguales que si bien se notan menos, aún parecían estar muy lejos de un tratamiento más gentil.
Fue en el año 1998 cuando un especialista del mundo oriental abrió un nuevo capítulo en la odontología moderna, que por más revolucionario que parecía al principio, hoy es la respuesta para aquellos que durante años ansiaron la invisibilidad.
Ver una burbuja de jabón que flotaba en su baño le hizo imaginar cómo serían unos aparatos dentales totalmente transparentes y no pasó mucho tiempo antes de que decidiera crearlos.
Ortodoncia traslúcida
Clear Aligner, elaborada por el Dr. Tae Weon Kim, acreditado ortodoncista y profesor coreano, promete ser el futuro de la terapia ortodóntica en el mundo, pues desde un principio ha tenido aceptación en pacientes de todas las edades y con diversos problemas dentales.
El sistema consiste en el uso de placas transparentes estéticas, secuenciales y removibles que van a suplir el uso de los brackets.
Venezuela a la vanguardia
El Dr. Kim ha viajado por casi todos los países de Europa y Latinoamérica mostrando su innovadora técnica y el resultado es que son cada vez más los que se suman a esta tendencia transparente.
Cuando comenzó a implementarse esta técnica los ortodoncistas tenían que mandar los modelos de estudio o impresiones a California, Estados Unidos. Allá se procesaba la información, luego se enviaba a México y de allí regresaba al país de origen lo que encarecía los costos del tratamiento. Ahora Venezuela estará en el tope de esta tendencia, pues este año se inauguró en Valencia, Orthoplack, el primer laboratorio acreditado por el Dr. Kim en el país, donde podrá realizarse el proceso completo y está dirigido por el técnico Gonzalo Cruz.
"Tener el laboratorio en el país permitirá que todo el tratamiento sea más económico. Puede que no llegue a los Bs.F. 5.000".
Producen los mismos resultados satisfactorios de la ortodoncia. La promesa es que durante el tratamiento el paciente puede hablar y sonreír normalmente, pues la placa es de un material transparente que puede pasar inadvertido. Además, el tema dolor no constituye un problema tan serio.
"Este es un aparato menos doloroso que otros. Hay tres tipos de Clear Aligner: el suave, el medio y el duro. Los dos primeros deben usarse durante una semana cada uno hasta llegar a los duros, en un proceso de adaptación de tres semanas. Terminado ese tiempo el paciente va al laboratorio y se hacen unas nuevas impresiones con los dientes bien alineados, lo que ejercerá presión en ellos hasta moverlos. Esto se hará siempre hasta conseguir la posición ejemplar. Aunque estas placas molestan menos, si el paciente siente dolor puede retíraselas por unos minutos", expresa el Dr. Kim, quien estuvo de visita en Venezuela durante el mes de octubre para participar en la Jornada Internacional de Ortodoncia, donde dio a conocer su avanzado concepto terapéutico a los especialistas nacionales.
¿Pero este beneficio hace que el procedimiento sea más largo? El Dr. Kim expresa que para que el tratamiento sea un éxito, lo importante es que la persona adulta use el sistema entre 14 y 17 horas al día. En el caso de los niños, sólo se necesitan ocho horas diarias de uso.
Beneficios que sí se notan
Para nadie es un secreto que en la ortodoncia tradicional, la higiene dental es muy importante debido a que los aparatos permanecen fijos a los dientes.
Las placas de Clear Aligner permiten que el mismo paciente se las pueda quitar, limpiarlas y luego volverlas a colocar.
Otra de las ventajas es que los dientes adyacentes a las piezas con problemas no se ven afectados, pues las placas no necesitan "anclarse" de otros dientes, expresa Valentina Martínez, odontóloga del postgrado de Ortopedia Dentofacial de la Universidad de Carabobo, quien organizó la visita del Dr. Kim al país.
"Si una persona tiene los dientes protuidos o volados como generalmente se conoce, en una ortodoncia convencional es necesario valerse de los dientes posteriores ocasionando efectos colaterales, pues muchas veces los dientes de adelante se van hacia atrás y los dientes de atrás hacia adelante. Con Clear Aligner los movimientos se hacen en la placa en sí por lo que no se originan efectos secundarios",asegura.
Diario El Carabobeño / Suplemento Médico/ppmt2009.-
