Si de mascotas se trata
Hola, me llamo Leticia Velásquez, tengo un caso muy particular con mi perro. Con frecuencia le dan temblores, algunas veces muy fuertes. Él sabe cuando le van a dar porque me busca y me avisa con su mirada; aparte de los temblores, se pone como tieso y la boca se le reseca, incluso un día hasta se orinó.

La primera vez que ocurrió vino acompañado con fiebre, vómitos y diarrea. Lo llevé a su veterinaria de siempre y con sólo revisarlo me dijo que tenía el parásito de la garrapata, le mandó un tratamiento, pero como no noté mejoría lo llevé a otro especialista, le mandó a hacer unos exámenes de sangre con los que se descartó que tenía dicho parásito. Los exámenes reflejaban baja de calcio y parásitos. Le mandó calcio, hierro y desparasitarlo, cosa que yo siempre he hecho, tal vez no con la regularidad indicada. Le hice el tratamiento, pero sólo mejoró un poco, hace una semana le dio nuevamente. Ya lleva dos años sufriendo esa enfermedad y no sé qué es realmente, ni a qué se debe.

Hola Leticia, atendiendo a tu inquietud, el tema fue planteado ante los médicos veterinarios de la Fundación Asoguau, quienes concluyeron que por los síntomas que refiere es probable que se trate de la enfermedad que le fue diagnosticada. Es la erlinchosis, la cual es transmitida por la picadura de una especie específica de garrapata.

Los expertos aseguran que esta enfermedad no se cura, sólo puede ser controlada. Por eso -hacen hincapié- es tan importante que los propietarios realicen chequeos periódicos a su mascota a través de un examen de sangre. Por supuesto, el tratamiento para controlar esta enfermedad debe cumplirse estrictamente y repetirlo cada vez que sea necesario según indique su médico tratante.

Sin embargo, algunos de los síntomas que refiere pudieran coincidir con otras patologías. Por tanto, no es posible realizar un diagnóstico sin observar al paciente y sin exámenes indagatorios.

Sin pretender decirle que eso es lo que tiene su perro, la sintomatología descrita es pertinente para hablar de un problema frecuente que puede mostrar algunos signos parecidos y que, a veces, pueden pasar desapercibidos por el dueño. Se trata de las afecciones cardíacas en caninos. En la medida en que los propietarios de mascotas compartan más con ellas momentos de esparcimiento al aire libre, podrán detectar cambios conductuales que pueden ser signos de enfermedades. Esta detección precoz puede permitir una atención médica oportuna y eficaz. Tal es el caso de las afecciones cardíacas.

Relación con la edad o la raza

La probabilidad de desarrollar una dificultad cardiaca aumenta con la edad, pero algunos problemas pueden aparecer antes, especialmente en razas grandes, algunas de las cuales tienen una mayor predisposición a padecer estos problemas como el Bóxer, Doberman u Ovejero Alemán.

También existen algunas razas pequeñas que son más proclives a padecer este tipo de alteración como es el Pequinés, el Lhasa Apso y el Poodle.

Es importante aclarar que no sólo los perros viejos pueden sufrir del corazón. Existen también enfermedades cardiacas congénitas que afectan a cachorros recién nacidos y animales jóvenes de entre seis meses y dos años de edad.

Síntomas de enfermedad cardiaca

.Cansancio mayor al habitual.

.Dificultad para caminar en sus miembros traseros.

.Trastornos respiratorios.

.Desmayos o síncopes.

.Retención de líquidos en abdomen.

.Intolerancia al ejercicio.

.Delgadez repentina.

.Aumento de la actividad nocturna, no duerme y se la pasa toda la noche caminando.

.Tos

Si algunos de estos síntomas están presentes en su perro; consulte rápidamente con su veterinario. Existen métodos complementarios sencillos y no invasivos como el electrocardiograma y la auscultación que pueden ayudar a llegar a un diagnóstico correcto. Existen tratamientos para muchas de las enfermedades cardiacas de perros y gatos y con resultados excelentes. El diagnóstico precoz de cualquier patología cardiaca nos permite aplicar un tratamiento a tiempo y esto nos permite lograr una mejor calidad de vida en nuestras mascotas.

Ayudando a su corazón

Estudios demuestran que el 84% de los perros que padecen insuficiencia cardiaca congestiva se vuelven anoréxicos en el transcurso de la enfermedad. Por ello es muy importante la administración de una dieta muy apetecible para mantener un peso corporal óptimo y aportar al animal todos los nutrientes necesarios para su metabolismo.

Dos tercios de los perros con alteraciones cardiacas requieren un tratamiento con dietas especiales. Generalmente se recomienda una alimentación mínima en sodio, pero rica en proteínas y en complejo antioxidante sinérgico. Si tu perro padece esta enfermedad, recuerda: la moderación de la actividad física, el tratamiento médico adecuado y una dieta prescrita por un veterinario pueden ser efectivos para combatir la insuficiencia cardiaca. Todo ello, por supuesto, en un medio afectivo para la mascota.
Mariana Oviedo Rangel/ppmt