La Coctelera

HJFMS EN RED "PUERTO CABELLO"

Un medio para expresar en salud, actualidad y sus opiniones personales.

Categoría: Alimentacion

28 Abril 2012

Según estudios de la Universidad de  John Hopkins en Estados Unidos hay una forma nutricional de evitar el cáncer e inclusive detener su crecimiento, toma nota y empléalo familiarmente. AZUCAR es un alimento del cáncer. No consumiendo azúcar se corta uno de los más importantes elementos de las células cancerigenas. Existen sustitutos del azúcar como sacarina pero esos están hechos con Aspartame y es muy nocivo. Un mejor sustituto del azúcar es miel de manuka o melaza pero en pequeñas cantidades.

La SAL tiene un químico que se le agrega para que se vea blanca. Una mejor alternativa para la sal es la sal de mar o sales vegetales. La leche causa al cuerpo la producción de mucus, especialmente en el conducto intestinal. Las células cancerigenas se alimentan de mucus, eliminando la leche y sustituyendo por leche de soya, las células de cáncer no tienen que comer por consiguiente se mueren.  Las células de cáncer maduran en un medio ambiente ácido. Una dieta basada en CARNE ROJA es ácida, es mejor comer pescado, y un poco de pollo, en lugar de carne vacuna o cerdo.

La carne además tiene antibióticos, hormonas y parásitos, que son muy nocivos, especialmente para las personas con cáncer.  Una dieta de 80 % de vegetales frescos y jugos, granos, semillas, nueces, almendras y solo un poco de frutas ponen al cuerpo en un ambiente alcalino. Solo un 20% se debe consumir en comidas cocidas, incluidos los porotos. Jugo de vegetales frescos proporcionan al cuerpo coenzimas que son fáciles de absorber y llegan a las células después de 15 minutos de haber sido consumidos para nutrir y ayudar a formar células sanas. Para obtener enzimas vivas que ayudan a construir células sanas se debe tratar de tomar jugos vegetales  y comer muchos vegetales frescos 2 o 3 veces al día.

Escrito por: ANNA JIMÉNEZ (cienciaplus@yahoo.com)

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28 Abril 2012

Es hidratante natural y regenerador celular anticancerígeno, por su riqueza de flavonoides; rica en hierro y ácido fólico. La curativa remolacha… más que una hortaliza, fuente de salud integral para todos en casa.

Sus hojas  son una fuente excelente de vitamina A y las raíces  son  buena fuente de vitamina C
La remolacha es una hortaliza muy energética y aconsejada en casos de anemia, enfermedades de la sangre y convalecencia debido a su alto contenido en hierro, también es rica en azúcares, vitaminas C y B, potasio y carotenos. La azúcar contenida en la remolacha es la sacarosa.

Se puede comer en ensaladas o cocida, pero mantiene mejor las propiedades cuando está cruda, si la cueces, hazlo con la piel y se la quitas después, no es aconsejable comprarla envasada pues ha perdido gran parte de sus propiedades curativas.

Es laxante por lo que combate el estreñimiento y las molestas hemorroides. También es un buen remedio para mejorar la función hepática y para las infecciones en la vejiga urinaria.

Si te encuentras débil, convaleciente o con anemia te aconsejamos este remedio mágico, tómalo en ayunas y prepáralo con la licuadora para que quede como un zumo de una remolacha roja cruda con media manzana, medio limón, una zanahoria y una cucharada sopera de levadura seca de cerveza.

La remolacha de mesa (también conocida como remolacha de huerto, nabo de sangre o remolacha roja) es un vegetal popular en los huertos de los Estados Unidos. Las hojas (cuello) de la remolacha son una fuente excelente de vitamina A y las raíces (remolachas) son una buena fuente de vitamina C. Las hojas se cocinan y son servidas frescas como verduras, mientras que las raíces o cabezas pueden ser conservadas en vinagre para ensaladas o cocinadas enteras, para después cortarse en rodajas o en trozos.

Propiedades

La clave

Hay personas que tienen predisposición a formar cálculos en el riñón de “oxalato de calcio”

Por este  motivo es que se ha de restringir el consumo de remolacha de la alimentación de los mismos.

Las remolachas son particularmente ricas en folate. Se ha encontrado que el ácido folate y ácido fólico previenen defectos de nacimiento del tubo neural (nervioso) y ayudan contra enfermedades cardíacas y anemia. Las remolachas también tienen alto contenido de fibra, soluble e insoluble. La fibra insoluble ayuda a mantener su tracto intestinal trabajando bien, mientras que la fibra soluble mantiene sus niveles de azúcar en la sangre y colesterol controlados. La remolacha es un alimento de moderado contenido calórico, ya que tras el agua, los hidratos de carbono son el componente más abundante, lo que hace que ésta sea una de las hortalizas más ricas en azúcares. Es buena fuente de fibra.

Sus vitaminas. Se destaca los folatos y ciertas vitaminas del grupo B, como B1, B2, B3 y B6. Por el contrario, la remolacha es, junto con la berenjena o el pepino, una de las verduras con menor contenido en provitamina A y en vitamina C. Los folatos intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y en la formación de anticuerpos en el sistema inmunológico. La vitamina B2 o riboflavina se relaciona con la producción de anticuerpos y de glóbulos rojos y colabora en la producción de energía y en el mantenimiento del tejido epitelial de las mucosas, mientras que la niacina o vitamina B3 colabora en el funcionamiento del sistema digestivo, el buen estado de la piel, el sistema nervioso y en la conversión de los alimentos en energía. a vitamina B6 participa en el metabolismo celular y en el funcionamiento del sistema inmunológico.

En relación con los minerales, es una hortaliza rica en yodo, sodio y potasio. Están presentes en menor cantidad, el magnesio, el fósforo y el calcio. El calcio de la remolacha no se asimila como el que procede de los lácteos u otros alimentos que son fuente importante de este mineral. En sus hojas abunda el beta-caroteno y minerales como el hierro y el calcio.

El yodo es un mineral indispensable para el buen funcionamiento de la glándula tiroides, que regula el metabolismo, mientras que el potasio y el sodio son necesarios para la transmisión y generación del impulso nervioso, la actividad muscular, además de intervenir en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

Exceso de peso.  La remolacha, debido a su moderado valor calórico, se puede consumir como ingrediente de ensaladas o de verduras y utilizar en dietas de control de peso, si bien hay que en cuenta la ración de consumo y la condimentación. Además, gracias a su contenido de fibra proporciona una buena sensación de saciedad, lo que limita el consumo de otros alimentos más calóricos.

Mujeres embarazadas y niños.  La remolacha es apropiada en la dieta de la embarazada gracias a su contenido en folatos. Ésta es una vitamina importante a la hora de asegurar el correcto desarrollo del tubo neural del feto, sobre todo en las primeras semanas de gestación. Su deficiencia provoca en el futuro bebé enfermedades como la espina bífida o la anencefalia. Los requerimientos de folatos son superiores también en los niños. Por eso, incluirlas en su alimentación habitual es una forma válida de prevenir deficiencias.

Importante

Se sabe que es la modificación del llamado "mal colesterol" (LDL-c) la que desempeña un papel fundamental en el inicio y desarrollo de la aterosclerosis. Los antioxidantes bloquean los radicales libres que modifican el llamado mal colesterol, con lo que contribuyen a reducir el riesgo cardiovascular y cerebrovascular. Por otro lado, unos bajos niveles de antioxidantes constituyen un factor de riesgo para ciertos tipos de cáncer y de enfermedades degenerativas.

La remolacha contiene pigmentos llamados antocianinas, de acción antioxidante y que le dan su color característico. Los antioxidantes bloquean el efecto dañino de los radicales libres. La respiración en presencia de oxígeno es esencial en la vida celular de nuestro organismo, pero como consecuencia de la misma se producen unas moléculas, los radicales libres, que ocasionan a lo largo de la vida efectos negativos.

Escrito por: ANNA JIMÉNEZ ( cienciaplus@yahoo.com)

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26 Marzo 2012

Pocas cosas son tan naturales, sabrosas, económicas, fáciles de preparar, nutritivas y saludables como el té verde.
Beatriz Gurdiel Robles

Hace tan sólo algunos años que los occidentales hemos comenzado a adquirir saludables hábitos y tendencias provenientes de Oriente. Es el caso del Yoga, el sushi o la denominada medicina alternativa. Entre estas nuevas rutinas, son muchos los que se han apuntado a la moda del té verde, no sólo bebido sino también empleado en la elaboración de jabones, cremas o esencias vegetales. ¿La razón? Los expertos catadores de té afirman que tiene un aroma y sabor inconfundibles, y varios estudios respaldan que sus beneficios son múltiples.

El té es una de las bebidas más antiguas del mundo. Los primeros en descubrirlo fueron los chinos, y es precisamente en ese país donde hay un mayor número de variedades. Casi desde sus inicios esta bebida fue utilizada con fines medicinales tanto para la mente como para el cuerpo, no obstante sólo los ricos tenían acceso a sus múltiples beneficios debido a su alto precio. Sólo después de la caída del imperio Mongol el té estuvo al alcance de todos.

Occidente no conoció el té hasta el siglo XVI, cuando comerciantes y exploradores europeos comenzaron a popularizarlo. Hoy en día es la bebida más común en el mundo después del agua.

El té verde, cada vez más popular, procede de la misma planta que el té negro, la diferencia es que las hojas (secadas mediante vapor o calor) no se dejan fermentar, lo que permite que conserven los ingredientes activos de la planta (llamados polifenoles y considerados potentes antioxidantes). Es precisamente este particular proceso de fabricación lo que confiere a este tipo de té gran número de beneficios para la salud.

Pese a que su sabor puede resultar verdaderamente amargo, quienes han descubierto los beneficios del té verde no sólo lo toleran si no que incluso lo defienden
Beneficios del té verde

Pese a que su sabor puede resultar verdaderamente amargo, quienes han descubierto sus beneficios lo toleran, e incluso lo defienden. Entre otras cosas el té verde es una excelente fuente de fluoruro, contiene numerosos minerales como potasio, magnesio o calcio y es rico en vitamina B y A. De hecho, según un estudio llevado a cabo por el Consejo del Té Verde de EEUU, ese tipo de té tiene más poder antioxidante que 22 frutas y verduras de consumo común.

Pero estas son sólo algunas de sus propiedades. Sus beneficios, otorgados en gran parte por sus polifenoles, van mucho más allá. Una buena taza de té verde:

  • Ayuda a prevenir el envejecimiento
  • Disminuye el colesterol malo y contribuye a aumentar los niveles del bueno
  • Tiene un gran efecto antioxidante, por lo que ayuda en la lucha contra el cáncer y ciertas enfermedades degenerativas
  • Mejora la concentración y alivia la fatiga tanto física como emocional
  • Debido a su poder estimulante acelera el metabolismo y ayuda a disminuir de peso
  • Disminuye los niveles de azúcar en la sangre por lo que ayuda en la diabetes
  • Previene la hipertensión
  • Ayuda a eliminar grasas y toxinas debido a su efecto diurético
  • Es astringente, ayuda en casos de diarrea
  • Disminuye los triglicéridos y el riesgo de problemas cardiovasculares
  • Refuerza el sistema inmunológico y ayuda a luchar contra ciertas enfermedades
  • Debido a su alto contenido en fluoruro previene la caries.
  • Previene el mal aliento ya que ayuda a eliminar las bacterias de la boca
  • Fortalece los hueso ya que, además de ser antioxidante aporta calcio, fluor, fósforo y magnesio.
  • Evita la formación de coágulos en la sangre
  • Su bajo aporte calórico lo convierte en un gran sustituto de jugos y gaseosas, bebidas mucho más azucaradas.
  • Contribuye a la hidratación de la piel

Según María Luisa Marchant, herborista, “si tomáramos dos o tres tazas de té verde diarias (unos 10 gramos) tendríamos una excelente salud”.

Sin embargo, no todo son ventajas. Además de todos estos minerales y vitaminas, el té contiene una sustancia que dificulta el aprovechamiento de la vitamina B1, por lo que los grandes aficionados pueden llegar a padecer una deficiencia de esta vitamina, muy importante para el sistema nervioso.

Tambien tiene el inconveniente de ralentizar la absorción de hierro, por lo que no es recomendable para quienes padecen anemia.

Cómo preparar una buena taza de té verde
  • Calentar el agua y retirar justo antes de que hierva, para evitar que resulte demasiado amargo. Si ha llegado a hervir, deje que el agua se enfríe un poco antes de introducir las hojas.
  • Introduzca el té en la tetera. Calcule una cucharada rasa de té por persona (unos 2 gramos), y una extra.
  • Deje reposar por algunos minutos, pero nunca más de 5, ya que las hojas se quemarían. Dependiendo del tiempo que deje las hojas dentro, el té resultara más o menos amargo. Es importante tener en cuenta que son necesarios entre 1 y 3 minutos para que el aroma se despliegue.
  • Sirva colando primero el te.
  • Puede añadir algun tipo de edulcorante o tomarlo sólo. El azúcar incrementa su aroma y sabor; la miel, por el contrario, distorsiona un poco el sabor.
  • Lo puede tomar caliente o frío, peronunca recalentado.
  • La tetera no debe lavarse ni secarse por dentro, sólo aclararse con agua.

* Para confeccionar este artículo, además de contar con la opinión de la herborista María Luisa Marchant, dueña de Herboristería Hierbaluisa, Punto Vital ha consultado el libro “El camino del té”, la Asociación Americana del Cáncer y el Consejo del Té Verde de EEUU.

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5 Febrero 2012

  • Científicos de EEUU, duros contra el consumo abusivo de azúcar.
  • Científicos de EEUU, duros contra el consumo abusivo de azúcar.

Ingerir demasiado azúcar es tan nocivo para la salud como el abuso de alcohol, afirman tres científicos estadounidenses. En ese sentido, defienden la adopción de restricciones al consumo, como las impuestas a las bebidas espirituosas y el tabaco.

Para reducir el consumo, los expertos propusieron adoptar una tasa para las bebidas y alimentos que contengan azúcar agregada, en particular la fructosa. Así lo expresaron en un artículo publicado en la revista científica Nature.

Según Robert Lustig, Laura Schmidt y Claire Brindis, la ingesta abusiva de este alimento es tan dañino que hasta proponen que se prohíba la venta de bebidas azucaradas a menores de 17 años. Añadieron que la ingesta del ingrediente se triplico en los últimos 50 años a nivel mundial.

Enfermedades no transmisibles, como males cardíacos, la diabetes o el cáncer, contribuyen a la muerte de 35 millones de personas cada año en todo el mundo, destacaron los expertos, quienes subrayaron el rol del azúcar en el avance de esas patologías. Concluyeron que los efectos del consumo excesivo pueden ser similares a los del abuso de alcohol al favorecer la hipertensión, la diabetes y los riesgos cardíacos.

15 Julio 2010

El comer compulsivamente es uno de los trastornos de la conducta alimentaria más común en nuestros tiempos modernos.

Está muy relacionada con la depresión, los miedos y fobias y conlleva a otros problemas de salud, como el sobre peso y la obesidad entre otros muchos.
Esta enfermedad afecta sobre todo a personas con obesidad que siguen dietas por largos periodos, pero no descarta a personas que tienen un peso normal. Se presenta más en mujeres que en hombres y mucho más en personas jóvenes.

Este problema se caracteriza por que la persona come en poco tiempo una cantidad mayor a la que se debe consumir normalmente, de forma exagerada, descontrolada y con mucha ansia. Este problema va seguido de malestar, vergüenza y culpa, no solamente por la forma de comportamiento sino por el aumento de peso que general.

Otra de las manifestaciones es que es parte del famoso síndrome del efecto yoyo, es decir, bajar y subir de peso continuamente, con los riesgos que conlleva esta inestabilidad en el organismo.

Atracones Compulsivos

Siempre existió la duda sobre la autenticidad de los atracones compulsivos como un trastorno en y de sí mismo, o simplemente un patrón de alimentación no específico", indicó a Reuters Health el doctor Harrison G. Pope Jr., de la Escuela Médica de Harvard en Boston.

"Si se trata de un patrón alimentario no específico, debería ocurrir de tanto en tanto, esporádicamente, en la vida de las personas. Si es un trastorno genuino, debería ser más estable y crónico; en otras palabras, las personas tendrían síntomas continuamente durante un largo período de tiempo, en lugar de intermitentemente", dijo el experto.

Nuestro estudio sugiere que los atracones compulsivos son crónicos y estables, lo que indica la posibilidad de que sean un trastorno psiquiátrico real y no un patrón alimentario sin especificar, agregó Pope.

Datos de Interés

Durante el estudio de 131 adultos con el trastorno de atracones, 18 con anorexia y 17 con bulimia, el equipo dirigido por Pope halló que la duración promedio del trastorno fue de 14,4 años, mucho más que la duración promedio de la bulimia (5,8 años) o la anorexia (5,9).

La mayoría de los afectados dijeron tener "un único episodio continuo en sus vidas", escribieron los autores en American Journal of Psychiatry.

A pesar de su reciente reconocimiento como un trastorno, los investigadores aseguran que los atracones compulsivos "son más frecuentes" que la anorexia y la bulimia.
El tratamiento incluye sesiones de terapia cognitiva conductual, psicoterapia interpersonal, grupos de autoayuda y fármacos antidepresivos.

¿Un problema emocional?

Es un problema que afecta de forma integral a quienes la padecen, ya que no solamente ocasiona diversos problemas fisiológicos, sino también muchos problemas emocionales y sociales.

El comer compulsivamente, se caracteriza por comer una gran cantidad de alimento sin poder controlarla, aunque no se tenga hambre o ya se sienta el estómago lleno, o sea que se pierde el control de lo que se come. Muchas veces sucede cuando la persona no puede controlar una emoción negativa y su ansiedad aumenta, lo que ocasiona un problema metabólico que se convierte en un círculo vicioso, come, se angustia, come, se angustia.

Otra característica es la obsesión a la comida y por iniciar dietas de todo tipo, que no llegan a concluir y rompen fácilmente y en muy poco tiempo.

Estas personas, por lo general se sienten culpables por no poder controlar la ingestión de alimentos y llegan a obsesionarse por su peso de forma enfermiza.
El comedor compulsivo, a diferencia de los enfermos de bulimia y anorexia, no se inducen el vomito, ni toman laxantes ni diuréticos.

Las personas que padecen este tipo de trastorno responden de manera inadecuada a situaciones de stress, problemas cotidianos y conflictos emocionales. Tienen baja autoestima, son perfeccionistas y exigente y con tendencia a la impulsividad. El alimento lo utilizan como una forma de calmar las situaciones que les son difíciles de sobrellevar.

Hombres y mujeres comedores compulsivos se esconden algunas veces detrás de su apariencia física, creando un bloqueo entre ellos y la sociedad y se sienten culpables por no ser lo suficientemente buenos. Muchos de ellos fueron víctimas de abuso sexual.

Con una baja autoestima, acompañada de una necesidad de aceptación, validación y cariño, los episodios de atracones y los momentos en los que come, se convierten en una obsesión y en una forma de olvidar el intenso dolor que les produce el no ser aceptados y el afán de ser queridos.

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ppmt2010.-

15 Julio 2010

¿Necesita un motivo para dejar de tomar tanta gaseosa? Su contenido de fructosa le elevaría la presión sanguínea.


Aunque no todos los estudios coincidan, los resultados se sumaron a las crecientes pruebas de que comer demasiada azúcar -a través de las frutas, el jarabe de maíz o el azúcar de mesa- puede tener serias consecuencias para la salud.

La hipertensión aumenta el riesgo de tener un accidente cerebrovascular o insuficiencia renal. Uno de cada tres estadounidenses sufre presión alta, una cifra que se triplicó en el siglo pasado, publicó el Journal of the American Society of Nephrology.

Para probar la relación entre la presión y la fructosa, el equipo analizó los resultados de una encuesta nacional a más de 4.500 adultos. Las personas consumían alrededor de 74 gramos de fructosa por día, casi la cantidad presente en cuatro gaseosas. Un tercio tenía prehipertensión y el 8 por ciento sufría de hipertensión (por lo menos 140/90 mmHg, por encima del valor normal 120/80 o menos). Cuanta más fructosa incluía la alimentación, más propensos eran a tener presión alta. Y eso se dio por varios factores, como la obesidad y enfermedades, o un consumo excesivo de azúcar, sal o alcohol.

Pero tras controlar todos esos factores, la posibilidad de tener hipertensión aumentó en aquellos que más fructosa consumían. El riesgo de tener la forma más grave (estadio 2) fue del 77 por ciento. "En el supermercado, hay comida sin jarabe de maíz", dijo el doctor Michel Chonchol, de la University of Colorado, en Denver, que participó en el estudio. El consumo de fructosa podría reducirse si se eligen esos productos y se evita los que tienen azúcares agregados, apuntó.

"No hay duda de que la fructosa tiene efectos que otros azúcares no tienen", dijo Chonchol. Se desconocen los mecanismos, pero indicó que existen varias hipótesis. "Necesitamos ensayos clínicos que incluyan a pacientes con hipertensión y una dieta con bajo nivel de fructosa para conocer si eso baja la presión", opinó Rachel K. Johnson, profesora de nutrición en la University of Vermont, en Burlington, que no participó en el estudio.

Hasta entonces, "¡hay que evitar, evitar y evitar las bebidas dulces! Son la fuente principal de azúcares agregados en Estados Unidos", exclamó. Obtener fructosa de las frutas no sería tan problemático, dijo, quizá porque también contienen antioxidantes y fibra. Las frutas contienen de 4 a 10 gramos de fructosa por porción, mientras que una lata de Coca-Cola contiene 39 gramos de jarabe de maíz, del cual la mitad es fructosa y el resto, glucosa.

FUENTE: En Alianza con Medlineplus/Reuters Health/ppmt2010.-

5 Diciembre 2008

La sensación de inapetencia durante la mañana y de gran apetito en la cena y por la noche caracteriza el síndrome del comedor nocturno.
Las personas que sufren el llamado "síndrome del comedor nocturno" tienen diversos puntos en común: inapetencia durante la mañana, incluso apenas comen en la primera mitad del día, y fuerte apetito en la segunda parte de la jornada. Esto les conduce a comer demasiado en la cena y durante la noche. A estos síntomas se suman otros, como el insomnio y los frecuentes despertares nocturnos, acompañados en muchos casos por la sensación de hambre y la necesidad irrefrenable de comer.

En las consultas de dietética y también en las de psiquiatría encontramos personas con un comportamiento alimentario anormal muy definido. Cuentan con preocupación y angustia cómo el momento del día en el que sienten que pierden el control por la comida es durante la noche, no exclusivamente a la hora de la cena, sino en el transcurso de la noche. Son personas que sufren insomnio y se despiertan varias veces con sensación de tener mucha hambre (hiperfagia), lo que les lleva a levantarse de la cama y comer. Se trata de un trastorno del comportamiento alimentario caracterizado por una desincronización de los patrones de ingesta de alimentos, que se observa en un elevado porcentaje de personas obesas.

Bocados nocturnos

Al comer a esas horas, el organismo concentra su energía y sus esfuerzos en el proceso de la digestión, lo que perturba el sueño y hace que sean tan habituales los despertares nocturnos; así se consolida el círculo vicioso. A este comportamiento característico se suma la anorexia, entendida como falta de apetito que sienten durante la mañana e incluso durante la primera mitad del día. Todas estas características conforman en clínica lo que se ha denominado " síndrome de alimentación nocturna " o síndrome del comedor nocturno.

Se trata de un trastorno del comportamiento alimentario que se distingue claramente de la bulimia nerviosa por varios aspectos como el momento concreto de la ingesta (sólo por la noche); la ausencia de acciones compensatorias (vómitos, uso de laxantes y diuréticos) y porque la ingesta de alimentos, aunque se haga en repetidas ocasiones a lo largo de la noche, consiste en pequeños tentempiés en cada ocasión, más que en un atracón o una comilona. Ahora unas pocas galletas, luego un vaso de leche, más tarde una loncha de jamón con pan...

Por otra parte, la particular desincronización del patrón de comidas, es decir, el hecho de que la persona apenas coma durante el día y concentre la ingesta alimentaria por la noche, es lo que diferencia a este trastorno de otro denominado "trastorno por atracón". En este último caso, casi de manera inconsciente, se trata de calmar con alimentos un estado de ansiedad o euforia mal canalizado, que puede haber comenzado por razones muy diversas. La persona busca en la comida el placer esperado o deseado en cualquier momento del día.

Riesgo de obesidad

Aunque el consumo de alimentos tras cada "despertar" no es excesivo, si el hábito se acentúa, con el tiempo este consumo de energía de más se traduce en aumento de peso, que puede ser el primer paso para el desarrollo de obesidad. La asociación entre la obesidad y este síndrome se ha constatado en el mayor estudio controlado realizado hasta el momento que analiza los patrones de sueño y alimentación en pacientes obesos.

En la investigación, llevada a cabo desde el Weight and Eating Disorder Program, del Departamento de Psiquiatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pennsylvania, en EE.UU., se observaron diferencias sustanciales en el patrón de consumo alimentario entre el grupo control y el grupo de pacientes con síndrome de comer por la noche. Los investigadores comprobaron cómo la ingesta de energía en las primeras ocho horas del día (de las seis de la mañana a las dos del mediodía) suponía un promedio de tan sólo 575 Kcal. en los 46 pacientes con síndrome frente a las 1.082 Kcal. de los 43 pacientes obesos del grupo control.

Para ser conscientes del poco consumo de alimentos durante esta primera parte del día, cabe decir que las 575 Kcal. se pueden alcanzar con la ingesta de un desayuno que incluya un vaso de leche entera con café y azúcar, un sándwich de jamón y queso manchego y un vaso de zumo de naranja.

En el estudio, tras analizar la ingesta alimentaria de la segunda mitad del día (desde las dos del mediodía a las diez de la noche), no observaron diferencias relevantes, mientras que sí hubo un cambio reseñable en el consumo alimentario entre ambos grupos por la noche. Mientras que la ingesta energética en las últimas ocho horas (de las diez de la noche a las seis de la mañana) en los pacientes con síndrome rondaba las 600 Kcal., en el grupo control tan sólo fue de alrededor de 120 kcal.

Un dato relevante es que la ingesta total de energía a lo largo de todo el día fue prácticamente similar en los dos grupos. Tras analizar los resultados se observa la asociación tan evidente que existe entre este trastorno y la obesidad. Cerca de la mitad de los pacientes diagnosticados con este síndrome tenían un peso normal antes de la aparición del trastorno alimentario, lo que induce a pensar que este trastorno condiciona y/o favorece de manera relevante la aparición de la obesidad.

Según diversas investigaciones internacionales llevadas a cabo entre la población norteamericana, la prevalencia de este trastorno alimentario es muy superior en personas obesas (8-27% según distintos estudios) respecto a personas no obesas (1,5%), si bien se precisan más estudios epidemiológicos sobre esta problemática para conocer con más precisión la prevalencia real de este trastorno.

Consejos generales

El comer de noche es tan importante como almorzar o como desayunar, pero más importante que eso es saber qué y cómo alimentarnos de noche para mantenernos en buenas condiciones de salud:

  • Nunca coma muy tarde y deje siempre un par de horas para poder descansar.·
  • Procure que su dieta nocturna contenga una mayor cantidad de alimentos ligeros y bajos en calorías (ensaladas, frutas, cereales, infusiones).
  • Evite los carbohidratos (pan, arroz, fideos) ya que dan un aporte alto de calorías y puede que estas no sean quemadas en su totalidad, convirtiéndose en grasa y a la larga, en sobrepeso.
  • Evite los condimentos fuertes, las grasas, el licor, las bebidas gaseosas y el café en exceso, sobre todo si usted es mayor, adolece de problemas gástricos.
  • Elija porciones pequeñas.

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ppmt2008-.

25 Noviembre 2008

Doctor tengo resistencia a la insulina”. En los últimos años esta frase la oigo a diario en mi consulta, antes nunca. ¿Qué paso, se descubrió de pronto esta afección o se puso de moda?

Pero primero ¿qué es la resistencia a la insulina? La insulina es una hormona que se produce en el páncreas y permite a las células usar la glucosa, que es el azúcar más importante de nuestro cuerpo.

El azúcar común llamado sacarosa, es la unión de una glucosa con una fructosa, al digerirse se desdobla y entran a la sangre glucosa y fructosa. La maltosa, el azúcar de los cereales, es la unión de dos, glucosa y lactosa, el azúcar de la leche, de una glucosa y una galactosa.

La células de los músculos y las de la grasa necesitan insulina para utilizar el azúcar, es decir casi todo nuestro cuerpo. Puede suceder que las células empiecen a responder mal a la insulina como una radio defectuosa recibe mal la señal de la estación de radio, en estos casos el cuerpo tiene que producir más insulina de lo normal para obtener el mismo efecto y aparece el Síndrome de Resistencia a la Insulina.

A principios del siglo XX Charcot describe el Síndrome Trimetabólico que consistía en elevación de la glicemia, el colesterol y los triglicéridos, pero no se sabía a qué se debía. En 1988 Reaven redescribe el síndrome llamándolo Síndrome X y lo vincula a Resistencia a la Insulina. Hoy en día se llama Síndrome Metabólico, término aceptado universalmente por la Organización Mundial de la Salud en 1999.

¿Cómo se diagnostica?

Los criterios para el diagnóstico del síndrome metabólico son los siguientes:

Obesidad Abdominal. Cintura > o = a 94 cm. en hombres y a 80 cm. en mujeres

Tensión Arterial Alta. > o = a 130 sistólica, > o = a 85 Diastólica

Glicemia Alta. > o = a 100 mg/ml, diabetes o intolerancia a la glucosa establecidas

Triglicéridos altos. > o = a 150

Colesterol HDL reducido. < a 40 en hombres y a 50 en mujeres

Los pacientes con síndrome metabólico no tienen que presentar todos estos signos, pero al menos tres de ellos.

Otro punto interesante de este síndrome es que tiene como evento fundamental la resistencia a la insulina, aunque éste no es el único fenómeno involucrado.

No todos los pacientes con síndrome metabólico o resistencia a la insulina van a ser gordos, pero tendrán un aumento de la grasa visceral, (la que rodea los órganos) no así de la subcutánea (la que está bajo la piel).

Con respecto al diagnóstico de resistencia la insulina, el método aceptado actualmente es la determinación del índice HOMA (Homeostatic Assesment Model) que relaciona glicemia en ayunas con insulina en ayunas a través de una fórmula matemática. Un índice mayor de 2.2 da el diagnóstico de resistencia a insulina.

Sus consecuencias ya las hemos visto en el cuadro de diagnóstico de síndrome metabólico, pero hay algunas más como obesidad visceral, hipertensión arterial, glicemia alta y si hay herencia de Diabetes puede llagarse a Diabetes Mellitus tipo 2, triglicéridos altos, colesterol HDL bajo, elevación del ácido úrico y falta de ovulaciones con prolongación de los intervalos entre las reglas e incluso falta de la regla con infertilidad en la mujer.

Esta última complicación ha sido descubierta recientemente (2003-2004) y es muy publicitada. El resultado es que ante un problema de infertilidad, falta de regla o de ovario polimicroquístico o poliquístico (ovarios con múltiples quistes de menos de 2 mm. o de más de 2 mm. según el caso), muchos médicos se empeñan en encontrar resistencia a la insulina y tratarla, produciendo diagnósticos errados y pasar por alto otras causas importantes de amenorrea (falta de regla) como hiperprolactinemia, hipotiroidismo, etc.

Medidas a seguir

La resistencia a la insulina y el síndrome metabólico son condiciones graves que reducen la esperanza de vida y producen obesidad, diabetes, hipertensión, infertilidad, enfermedad cardiovascular, o aumento de frecuencia de infartos de miocardio. El tratamiento del síndrome metabólico empieza con dieta y ejercicio y esto es lo fundamental. El paciente debe mantener una dieta baja en calorías y con una cantidad de hidratos de carbono (harinas, dulces) controlada. En el futuro también se contará con medicamentos nuevos como las Incretinas, los Inhibidores del GLP-1, los bloqueadores del sistema endocanabinoide, etc. (Exenatide, Rimonabant, Vidagliptina). También existen otras alternativas como las siguientes:

Biguanidas que reducen la producción de azúcar por parte del hígado

Tiazolidinedionas que sensibilizan las células a la Insulina

Estatinas que bloquean la síntesis hepática de colesterol

Fibratos que reducen los triglicéridos

Orlistat que reduce la absorción intestinal de grasas y favorece la pérdida de peso

Sibutramina que reduce el apetito

Ezetimibe que bloquea la absorción intestinal de colesterol

Sin embargo, a pesar de todos estos adelantos, lo esencial sigue siendo la pérdida de peso a través de dieta y la práctica de ejercicio.

Dr. Miguel Sampedro Lassere / Especialista en Endocrinología y Nutrición

Suplemento Medicos/ppmt2008.-

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